Las Mini Olimpiadas Hospitalarias sirven de terapia sicológica para los niños con enfermedades crónicas. LA PRENSA/M. LORIO

Niños se miden en olimpiadas hospitalarias

Massiel Méndez se olvidó por un día de la quimioterapia, de los exámenes de sangre y de la habitación del hospital. La mañana de ayer, esta paciente de oncología del Hospital “La Mascota” se convirtió en una atleta de salto largo durante la tercera edición de las Mini Olimpiadas Hospitalarias, en la que participan los pacientes crónicos de los hospitales que atienden a los niños.

Massiel Méndez se olvidó por un día de la quimioterapia, de los exámenes de sangre y de la habitación del hospital. La mañana de ayer, esta paciente de oncología del Hospital “La Mascota” se convirtió en una atleta de salto largo durante la tercera edición de las Mini Olimpiadas Hospitalarias, en la que participan los pacientes crónicos de los hospitales que atienden a los niños.

La quimioterapia ya le provocó la caída del cabello, pero Massiel lucha por llevar una vida acorde a su edad.

[doap_box title=»Terapia para padres» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
Según Aura Cuadra, presidenta de la Asociación de Padres de Niños Diabéticos, las Mini Olimpiadas Hospitalarias también significan una terapia para los padres, que “quieren mirar a sus hijos alegres porque a veces sólo los miran llorar cuando los están ‘jincando’, cuando le están poniendo medicamentos o los tienen hospitalizados”.

[/doap_box]

“Esta actividad (deportiva) más que todo nos hace vivir una vida más normal, que no nos aferremos a nuestra enfermedad, sino que vivamos lo mejor que podamos”, señaló Méndez.

Junto a ella, Suset Peralta calienta antes de que el silbato indique que inició la competencia de atletismo. A pesar de que sufre de insuficiencia renal crónica, esta joven se preparó con una semana de anticipación para esta competencia.

MÁS DE 400 NIÑOS

Más de 400 pacientes se dieron cita en las instalaciones del Instituto Nicaragüense de Deportes (IND), para participar en competencias de atletismo, fútbol sala, saltos, ajedrez y boxeo.

“Esto les va a ayudar (a los niños) a su desarrollo sicológico, porque les va a permitir alcanzar una meta. El estado de ánimo hace que este niño haga cosas que incluso sus padres se quedan asustados”, indicó Aura Cuadra, presidenta de la Asociación de Padres de Niños Diabéticos.

Douglas Montiel es un ejemplo de ello. En la mañana se aplicó su dosis diaria de insulina y llegó a la pista a medir su velocidad junto con otros cuatro niños pacientes de cáncer.

Aunque no corrieron más de diez metros, Montiel obtuvo el segundo lugar y la satisfacción de demostrarle a su madre que pudo hacerlo.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí