Mariano Marín Pérez, cineasta granadino. LA PRENSA/L. VARGAS

Ley de Cinematografía con artículos que revisar

El fomento de la producción de cine nacional, respaldado por una estructura legal que una al Estado y la empresa privada, se vino abajo con la anulación que hiciera la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional, de un artículo de la Ley de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales, aprobada el pasado 20 de mayo.

CORRESPONSAL/ GRANADA

El fomento de la producción de cine nacional, respaldado por una estructura legal que una al Estado y la empresa privada, se vino abajo con la anulación que hiciera la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional, de un artículo de la Ley de la Cinematografía y las Artes Audiovisuales, aprobada el pasado 20 de mayo.

El artículo citado incluía la creación de un fondo permanente de parte del Estado para que los cineastas del país pudieran hacer cine, lo que sería apoyado por las empresas de cables, distribuidores de películas y dueños de salas de cine, entre otros. No obstante, los diputados sólo aprobaron un aporte único.

Otro punto que contenía la ley y que fue obviado, según el cineasta granadino Mariano Marín Pérez, era el derecho a exhibir antes de cada película un corto de producción nacional de enfoque turístico, social o de otra índole.

Marín asegura que el quehacer cinematográfico se estancó profundamente, pero cree que la ley puede entrar a un proceso de revisión, pues se aprobó sin haber consultado al sector más interesado.

“Me parece absurdo que no hayan consultado o llamado a la Asociación Nicaragüense de Cinematografía, que tiene personería jurídica desde hace muchos años, para preguntarnos sobre la ley, a mí nadie me preguntó nada, eso es una falta de respeto a los cineastas y a la propuesta de ley que se mandó”, valoró.

Explicó que además los diputados le atribuyeron a la Cinemateca Nacional la potestad de asumir la producción, realización, distribución y fomento del cine nacional.

“Le atribuyen a la cinemateca tantas cargas que no creo que sea capaz de cumplir, porque ni como cinemateca tiene que asumirlas, porque no tiene por qué, pues su trabajo es conservar, exhibir y archivar. Esto es lo que se hace en el mundo en toda cinemateca. Aquí estamos muy equivocados con esa ley”, dijo Marín.

NO ES DE INTERÉS NACIONAL

Por su parte el abogado y cineasta Fernando Somarriba De Valery explicó haber sido uno de los impulsores de la ley de cine. Dijo que en la legislación hay un esfuerzo de 12 años de trabajo y de consulta con asesores, así como con la realidad que enfrentan los directores de cine.

El potencial humano de este arte es muy bueno en Nicaragua, según Somarriba, pero cree que después de los años ochenta, cuando se dio un gran apoyo, no se ha visto ningún interés por cultivar nuevos valores y menos apoyar a los cineastas.

“Yo me siento decepcionado, no por la ley en sí, pues ésta regula muchas cosas que apoyan la cinematografía, pero niega la oportunidad de producir, porque los diputados aprobaron un fondo pero no dicen cantidad, pero además dijeron que el cine no es de interés nacional”, refirió Somarriba.

Según dijo es muy caro hacer cine, pero asegura que se puede producir documentales que no son tan caros.

“La propuesta es crear un fondo semilla para que nosotros busquemos el resto del dinero por nuestra cuenta, el cineasta independiente que creía que tenía un apoyo, más bien vamos a buscar reales para devolverlos al Estado”, dijo Somarriba.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí