LA PRENSA/ARCHIVO

Alimentación que ¡vale por dos!

urante todo el ciclo de la vida, la nutrición y composición de la comida que ingiere le afecta, ya sea de manera buena o mala.

La nutrición que una mujer adolescente recibe hoy es esencial para convertirse en una madre saludable mañana

Durante todo el ciclo de la vida, la nutrición y composición de la comida que ingiere le afecta, ya sea de manera buena o mala.

Para que usted se convierta en una mamá sana, el período de la adolescencia es uno de los más importantes en su vida. El riesgo de fracturarse los huesos en la tercera edad, de padecer hipertensión en la edad adulta, sufrir de hiperlipidemia o de tener un mayor número de caries en la edad adulta están relacionados con la nutrición en la adolescencia. Antes de llegar a los 14 años, la adolescente acumula un 95 por ciento de la densidad final que sus huesos tendrán cuando sea mayor de edad, subrayando el impacto en la edad adulta de la nutrición durante la adolescencia. Y la ingesta excesiva de grasas durante la adolescencia aumenta el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares en la edad adulta.

El embarazo durante la adolescencia es un desafío adicional para el bien nutricional de la mujer adulta porque el bebito quita nutrientes de la mamá en el tiempo cuando ella debería estar almacenándolos para sí misma. Un nutriente específico que influye en la salud de las madres es el ácido fólico, cuyo nombre viene de la palabra latina “folium”, o “hoja” en español. El ácido fólico es primordial para prevenir la anemia del embarazo, dado que es esencial para la división de las células, incluyendo aquéllas de la hemoglobina, y por lo tanto, la prevención de la anemia. Su deficiencia puede resultar no sólo en la anemia, sino también en la espina bífida en sus hijos, con consecuencias profundas para el nacido y las madres. Las buenas fuentes de folato incluyen la naranja, y particularmente las hojas de color verde oscuro, no tan común en muchas de las dietas cotidianas para muchas nicaragüenses.

Dada la importancia de la nutrición en la adolescencia, uno de los hábitos más importantes para compartir con sus hijas es aprender a alimentarse sin depender de la comida rápida, prefiriendo la ingesta de comidas balanceadas.

Un consejo que les quiero ofrecer es la importancia de que le enseñe a sus hijos el arte de cocinar, capacitándolos para que ellas o ellos mismos se interesen en la composición de su comida y cómo integrar las frutas y verduras —abundantes en nutrientes— en su alimentación en vez de ser consumidores de la comida rápida.

Recomiendo que por lo menos un día por semana, cuando la familia cocine junta, nombren un miembro de la familia que será el responsable de buscar una receta y hacer la cena, almuerzo o desayuno de ese día (el encargado y tiempo de comida puede ir variando por semana).

Otra idea es que puede elaborar un platillo de algún país que haya visitado o de los países sobre los cuales los más pequeños están estudiando en el colegio; sólo busque los ingredientes y preparen juntos la receta.

Descubriendo así el camino hacia los buenos hábitos alimenticios será divertido, más exitoso, y más efectivo en el desarrollo de hábitos sanos para la mamá y su familia. Para aquellas interesadas, ofrecemos frecuentemente clases de cocina “deliciosamente saludable” en el restaurante Ola Verde.

www.olaverdesa.com

*La autora posee un PhD en Nutrición Humana.

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