El número de nicaragüenses que podrían morir por enfermedades y causas violentas, como los accidentes de tránsito, superará los 20 mil en el 2015, según estimaciones del Fondo de Población de las Naciones Unidad (FNUAP). En el 2000 los decesos ascendían a poco más de 13 mil.
Según indicó el doctor Óscar Viscarra, representante adjunto del FNUAP en Nicaragua, en este momento la mayor parte del trabajo y presupuesto del Ministerio de Salud (Minsa) está concentrado en enfermedades como las diarreas y las infecciones respiratorias agudas.
- El doctor Rodolfo Peña, director del Centro de Investigación en Demografía y Salud, considera que la situación sanitaria nacional no se debe limitar a una política general, sino que debe readecuarse en función de la realidad de cada zona del país.
Peña insiste en que entre más pobre es un país, debe tener más cuidado en cómo usar los pocos recursos que tiene y tratar de resolver las problemáticas más complejas con menor cantidad de recursos.
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Pero a medida que disminuya la población joven y aumente la población adulta y de la tercera edad, las autoridades sanitarias —que este año cuentan con un presupuesto de 5,172 millones de córdobas— tendrán que priorizar la atención a enfermedades más complejas y caras como el cáncer, la diabetes, la hipertensión o los padecimientos renales.
Según estimaciones del Instituto Nacional de Información para el Desarrollo (Inide), publicadas por el FNUAP, en el año 2000 en Nicaragua murieron 13,459 personas por ocho principales causas de muerte, pero se proyecta que para el 2015 la cifra aumente a 20,097 muertes, la mayoría entre el segmento de población menor de cinco años y mayor de 55 años.
LAS PRINCIPALES CAUSAS
Según un informe que presentó ayer el FNUAP sobre la transición demográfica y epidemiológica y su incidencia en la salud, en los niños menores de cinco años la principal causa de muerte siguen siendo enfermedades como diarrea, malaria y tuberculosis.
Sin embargo, la población entre los 15 y 24 años, que representa el grupo poblacional en aumento, la mayoría de decesos ocurrirán por causas violentas y accidentes. En este grupo las muertes por enfermedades transmisibles se presentan en menor proporción.
En cambio, la población entre los 25 y 74 años está registrando un aumento en los decesos a causa de enfermedades crónicas de tipo degenerativo, como cáncer o diabetes.
¿QUÉ PRIORIZAR?
Por su parte, el doctor Rodolfo Peña, director del Centro de Investigación en Demografía y Salud, insiste en que es necesario vincular la educación y las posibilidades de empleo como una medida sanitaria preventiva, pues entre más educada sea una persona, tiene mayor posibilidad de acceder a un buen empleo y por ende a enfermarse menos.
“También hay que hacer un análisis, porque siempre se ha discutido si es más caro la prevención o el tratamiento y lo lógico es la prevención, pero sin descuidar la otra parte”, manifestó Peña.
El doctor Viscarra, por su parte, dice que hay que planificar para lo que pueda ocurrir a largo plazo, porque si el sistema no tiene capacidad para atender a la población adulta, esta crisis social podría desencadenar una crisis económica.
El doctor Óscar Viscarra, representante adjunto del FNUAP en Nicaragua, indica que existen medidas de salud tan sencillas como la educación a la población sobre cómo consumir los alimentos. “Se puede disminuir los factores de obesidad y así disminuir factores de hipertensión o de diabetes para cuando las personas sean adultas”, señaló.
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