El crimen organizado en México ha encontrado una nueva manera, inédita en ese país, de atacar a la Policía Federal. El jueves en la noche hicieron estallar, por medio de un teléfono celular dirigido, un coche bomba en la calle 16 de Ciudad Juárez, fronteriza con Estados Unidos y la localidad con el mayor número de asesinatos atribuidos al crimen organizado. Tras el atentado, las autoridades reportaron la muerte de tres personas y al menos nueve más heridas. La Secretaría de Seguridad Pública federal (SSP) señaló que el atentado habría sido una represalia de la banda La Línea por el arresto de uno de sus presuntos líderes, Jesús Acosta Guerrero, unas horas antes. Pág. 8A
LA PRENSA/AFP/JESUS ALCAZAR