Por David Rodríguez
Disparos que se escuchaban por doquier fue la señal de que la guerra en Desafío X-Treme había iniciado. Las tácticas a utilizar por las cinco parejas participantes en la primera temporada eran un completo misterio. El trabajo en equipo sería la única forma para garantizar su victoria.
El sábado pasado Zona de Combate fue el escenario del tercer reto: paintball. La puntería y el trabajo en equipo de los chicos del American College, Katherine Fletes y Juan Cancio, fue clave para ganar esta guerra. Ellos fueron los únicos sobrevivientes, los otros equipos, UNA, UCC y Upoli, fueron hombres muertos.
S on las 11:00 a.m. Las trincheras, muros de sacos, llantas de camión y troncos secos acondicionaban de manera perfecta el campo de batalla de Zona de Combate. Los nervios entre los participantes se podían respirar. Ya no había vuelta atrás. La guerra x-trema tenía que iniciar.
El reto no sería fácil. Cada pareja tenía que luchar contra todos los equipos. Pero antes tenía que conocer las reglas del juego. Los participantes escucharon atentamente.
“En este deporte hay cinco reglas fundamentales. Lo primero es no quitarse la máscara dentro del terreno de juego. Segundo, prohibido disparar a quemarropa. Cuando un contrincante logre eliminarte, debés retirarte con las manos en alto, además es obligatorio obedecer las indicaciones del árbitro. Y, por último, si la cápsula de pintura te da, pero no logra reventar, seguís dentro del juego”, dijo Edén Fonseca, instructor de Zona de Combate.
A cada participante se le entregó una pistola especial con tanque de aire comprimido, que dispara cápsulas de pintura, su casco protector, chaleco y 50 tiros en su cargador. Además de un número identificador por pareja. El reto se realizó mediante seis juegos, donde todos los equipos se enfrentaron contra todos en el campo, jugando dos parejas a la vez. Fue una batalla a muerte, quien ganara más batallas sería el vencedor.
Todos los jugadores tenían derecho a usar 50 tiros, a excepción de Cynthia Hernández, de la Upoli, quien utilizó 100 porque a diferencia de los demás no contaba con su compañero, ya que Tito Valdivia se ausentó por segunda vez de Desafío X-Treme por asuntos personales.
L os conjuntos de la UNA y la UCC estaban listos para enfrentarse en esta dura batalla. El instructor suena el silbato y el instinto por sobrevivir mantuvo un ambiente tenso durante el combate.
“Lo que te cansa realmente es la máscara de seguridad, no la persecución, pero a pesar de todo vencimos”, dice muy orgulloso Joel Obregón, de la UNA, luego de que vencieran a los Lobos de la UCC en su primer encuentro.
Llegó el turno de las Águilas del American College, quienes se enfrentaron a su única rival Cynthia Hernández. “Esto fue más fácil de lo esperado”, dice Katherine Fletes, después de que emboscaran a Hernández.
Así concurrió la mañana. Al finalizar todos los juegos Juan Cancio y su pareja de equipo se coronaban reyes del paintball. No fallaron ningún encuentro y quien dio la cara por Las Águilas fue sin duda Katherine… ¡Bien hecho!
“ Nos sentimos muy bien por haber ganado, ya lo habíamos pensando así con Juan, necesitábamos subir nuestro puntaje y finalmente lo logramos”, expresó entusiasmada Katherine Fletes por haber concluido con éxito el paintball.

Pero éste no será el final de Las Águilas, pues su meta por ahora es ganar la última prueba y coronarse campeón de esta primera edición de Desafío X-Treme Universitario.
La pregunta del millón ahora es quién ganará mañana rapel contrarreloj en Flor de Pochote, Masatepe. Se abren las apuestas.
Ver en la versión impresa las paginas: 6