LOS ÁNGELES/AFP
La ira de Mel Gibson volvió a traicionarlo dejando escapar las palabras más profanas para un católico devoto, los insultos más racistas para un cineasta que hizo fortuna con colegas negros, latinos y judíos y las obscenidades más humillantes para una mujer: esta vez Hollywood no perdonará, auguran los expertos.
Con títulos irónicos como The Passion of the Crazy o What Women NOT Want la prensa y el público estadounidense asisten desde hace una semana a la entrega diaria de las grabaciones no autentificadas difundidas por el sitio Radar Online, que no ha revelado el origen de las cintas.
La prensa estadounidense augura unánimemente que la carrera de Gibson terminó al perder incluso a la poderosa agencia que lo representaba, William Morris, dirigida por Ari Emanuel, uno de los hombres más influyentes de Hollywood, el viernes de la primera publicación de sus declaraciones racistas.
“El número de veces que Mel Gibson ha estado en los noticieros por su conducta agresiva y abusiva, junto con comentarios racistas y sexistas, hace que sea muy difícil que se convierta en uno de esos actores que logran reconstruir sus carreras”, dijo a la AFP Leo Braudy, profesor de cultura popular de la Universidad del Sur de California (USC).
Agentes de películas y artistas, consultados por la AFP que no quisieron ser identificados, coinciden con esta apreciación.
UNA PERLA…
El jueves, cuando Radar Online divulgó la quinta grabación, ni el actor ni sus abogados habían desmentido los dichos del prolífico cineasta, de 54 años, nacido en Nueva York y criado en Australia.
“Te ves como una maldita perra en celo. Y si una pandilla de negros te viola será tu culpa, ¡porque tú lo provocaste!”, fue una de las frases difundidas el viernes de una de las peleas telefónicas con su ex novia, la cantante rusa Oksana Gregorieva, con quien tiene una hija de ocho meses.
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