El director del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh), Bayardo Izabá, alertó ayer a las autoridades de la Policía Nacional (PN) por el incremento de las denuncias recibidas en sus filiales en todo el país en contra de agentes policiales, lo que considera confirma el deterioro de la institucionalidad.
El defensor de derechos humanos señaló que en una reciente reunión de los promotores en las filiales de ese organismo, todas las oficinas reportaron incremento de las denuncias en contra de esa institución, sobre todo por el uso desproporcionado de la fuerza al momento de detenciones, así como algunos casos de tortura comprobados.
El Cenidh también ha recibido unos 20 casos en los que los denunciantes aseguran que la Policía no está regresando el total de los bienes ocupados a los investigados, lo que Izabá consideró es grave, pues demuestra los niveles de descomposición en las filas policiales. Así como el incumplimiento de órdenes judiciales.
El representante de derechos humanos recomendó a la jefa de la Policía, primera comisionada Aminta Granera, que realice visitas a las delegaciones policiales del país y escuche las quejas de la población.
Izabá indicó que en las filiales han comprobado casos en los que al momento de la detención de manera desproporcionada “se lesiona, se agrede y se violenta la integridad física de las personas”. Señaló que entre los casos más graves que han conocido está el de algunos procesados que aseguran que los uniformados les han puesto el arma de fuego para que declaren.
“Lo peor es que algunos de estos casos los hemos comprobado, les han puesto el arma de fuego, les dicen vos fuiste, declarate culpable, vos sos. Y la gente, para no sentirse sometida a esos malos tratos, tiene que aceptar eso en las capturas e incluso en las unidades policiales”, sostuvo Izabá.
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