Tolerancia
“Aunque toda sociedad está basada en la intolerancia, todo progreso estriba en la tolerancia”.George Bernard Shaw, (1856-1950) escritor irlandés, ganador del Premio Nobel de Literatura en 1925 y del Óscar en 1938
Gran lección del Mundial
Acabó la fiebre del mundial, la pasión del futbol y muchos celebraron con alegría el que España haya obtenido su primer campeonato. La algarabía fue tal que se sentía en los diversos lugares, así como hogares, sin duda una final inédita y de colorido.
Y aunque el Mundial ha terminado, a mi criterio aquí nadie perdió, porque con la alegría vivida, o la tristeza sentida por otros —por ver a sus equipos pasar cada etapa—, ganó también la humanidad a través del mundo y esto permitió la victoria de la unión de millones de personas a nivel mundial.
Esto debe servir de lección para los gobernantes que no están acostumbrados a escuchar, porque respetar opiniones diversas debe servir para que todos hagamos paz, con una sonrisa, con el corazón
Es bonito y emocionante ver cómo todo humano se une, se abraza, con el prójimo, sin importar criterios ideológicos distintos, como pueden debatir entre polémicas y respetando el derecho de los demás, de escuchar y ser escuchado.
Sin embargo, hace falta mucho, porque aún no se aprende y no se quiere aceptar a los demás como son, porque se quiere que uno haga sólo lo que el otro dice.
Por esa gran lección humana, de unidad entre todos los seres humanos que ha causado el futbol, debe servir para aquéllos que en vez de buscar la paz y cómo llevarse bien con toda una nación, atacan a punto de morterazos a quienes no tienen iguales pensamientos.
Roger Salinas Gallejos
Triunfo también nuestro
El triunfo de la selección de España, para alcanzar la nueva Copa del campeonato mundial de balompié en Sudáfrica 2010, es también nuestro; pues el mismo muy bien representa un gran gozo para los diferentes países de Hispanoamérica como Nicaragua.
Aunque el deporte oficial del pueblo nicaragüense no es el balompié, el triunfo de los españoles no solamente lo sentimos sino que también lo compartimos. ¡Que vivan España y América!
Salvador Perez González
Conjuez independiente
El pasado 7 de julio de los corrientes se publicó en primera plana de este rotativo LA PRENSA, una información titulada “Orteguismo alista Corte a su medida”, en la que aparece un recuadro con el listado que se leía “Conjueces a la espera”, el cual estaba clasificado en: conjueces “PLC” y conjueces “FSLN”.
Al respecto, me permito aclarar que el suscrito nunca ha militado ni pertenecido a ninguno de esos dos partidos, ni a ningún otro como la gran mayoría de los nicaragüenses.
Cuando en el año 2007 fui invitado para ser nominado como conjuez ante la Asamblea Nacional, por el diputado doctor José Bernard Pallais, lo primero que le aclaré a él y a la Comisión de Justicia que me entrevistó fue que aceptaba tal nominación con total independencia partidaria, en mi calidad de abogado con experiencia y ciudadano nicaragüense, con el único objetivo de servir a la Patria —por cierto en un cargo prácticamente ad-honorem, eventual y sin salario—.
Debo además aclarar, que no me encuentro habilitado como conjuez, ya que en su oportunidad no fui debidamente juramentado tras ser electo, requisito fundamental para poder ser integrado a la Corte Suprema como tal.
Por último, manifiesto que tampoco estoy dispuesto a tomar juramento en un momento como éste si fuere llamado, pues no comparto la idea de utilizar conjueces para resolver diferendos políticos.
Más bien hago un llamado a la Asamblea Nacional para que cumpla de una vez por todas con su función, y que elija los magistrados necesarios para solucionar definitivamente la crisis en el Poder Judicial que no ha beneficiado a nadie.
Carlos Rodolfo Abaunza Castellón
Unidad liberal
Nada más importante y necesario por patriótico para salvar a Nicaragua de una dictadura que todos los demás se unan al PLC, porque sólo éste con su organización y espíritu puede asegurar la victoria.
Los demás como ALN y VCE son sólo accesorios. Si suman, ganamos; si restan, perdemos.
Carlos Chamorro Coronel
El bien de la vida
“La vida es siempre un bien. Ésta es una intuición o, más bien, un dato de experiencia, cuya razón más profunda el hombre está llamado a comprender” (Juan Pablo II, Evangelium vitae, 25-III-1995).
Se suele decir también que la vida es un regalo de Dios, algo que no hemos solicitado ni merecido y que Dios, con su benevolencia y amor, nos ha regalado gratuitamente —como son los regalos— para nuestra complacencia y disfrute.
Por eso, decía San Josemaría Escrivá: “Debéis tener mucho amor de Dios y mucho agradecimiento cuando os manda esas criaturas. Tantas veces cuando venga un niño a vuestra familia, hay una muestra de la confianza de Dios. Estad contentos. En mi tierra se dice que “cada hijo trae un pan debajo del brazo”; y, además, el último es el que más alegría os dará”.
Lógicamente, este enfoque de la vida humana se basa en la fe en Dios, porque con ella termina bien, aunque suframos los dolores de las enfermedades y contrariedades de la vida; al final, marchamos a los brazos de Dios, para estar con Él por toda la eternidad, con lo que eso significa de felicidad completa e interminable y aunque el cuerpo se quede aquí abajo por un tiempo indefinido, hasta el Juicio Universal. “En verdad te digo que hoy mismo estarás conmigo en el Paraíso”, dice Jesucristo al buen ladrón —bueno porque se arrepiente de sus pecados— poco antes de morir ambos en la crucifixión.
En cambio, para el no creyente, la vida se puede convertir en algo insoportable, insufrible, causado por el dolor más o menos intenso y permanente que se padece, por una enfermedad incurable o por cualquier otra causa, y además, termina mal, alejado de Dios y sumido en el dolor físico y moral para toda la eternidad.
Por eso dice el Catecismo de la Iglesia católica Nº 2319: “La vida humana desde el momento de la concepción hasta la muerte, es sagrada, pues la persona humana ha sido amada por sí misma, a imagen y semejanza de Dios vivo y Santo”. Parte del hecho de la creación por Dios de todo lo que existe, incluido el ser humano, como dice la Sagrada Escritura: “Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza” (Génesis, 1, 26).
La vida humana, a diferencia esencial con la del animal, mantiene siempre la posibilidad de acercamiento y relación con Dios.
Esta posibilidad es el fundamento de la existencia humana, de su bondad y es la que da sentido a la existencia, aunque a veces sea difícil de entender y aceptar, por el sufrimiento que podemos padecer, el cual, si se acepta plenamente, une íntimamente al hombre con Dios a través de Jesucristo.
El Papa Benedicto XVI recordaba en una ocasión, cómo “desde su habitación del hospital Gemelli de Roma, su antecesor Juan Pablo II impartió a todos los hombres una enseñanza admirable sobre el sentido cristiano de la vida y del sufrimiento, testimoniando personalmente la verdad del mensaje cristiano”.
Roberto Grado Gracia
Primera y última
Mi esposo y yo hicimos una reservación con Dollar Rent a Car con tres semanas y media de anticipación para un vehículo Sedan. La reservación se hizo vía correo electrónico (la cual se encuentra en su página web) y se nos fue dado un número de confirmación, verificando que nuestra reservación estaba confirmada para los días solicitados; toda esta información fue enviada a mi correo electrónico por la “Oficial de Reservación”.
El día que nos tocaba retirar el vehículo, nos encontramos con una sorpresa: “Fíjese que no tenemos el vehículo”. ¿Cómo era posible que no lo tuvieran si lo solicitamos con tiempo, con anticipación, y hasta nos dieron un número de confirmación de reserva?
La señorita nos dio la excusa que no habíamos puesto número de teléfono para avisarnos, entonces le pregunté: “¿Por qué no me escribió a mi correo?” Como era de esperar se quedó callada y nos refirió a Hertz.
Era la primera vez que reservábamos con Dollar Rent a Car, y ciertamente fue la última.
Lizelotte Bermúdez
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A