El violento aterrizaje de Pete Rose en home, derribando al receptor Roy Fosse para llevar a la Liga Nacional a un triunfo 5-4 ante el Joven Circuito en 1970, constituye probablemente la más memorable imagen de un Juego de Estrellas del beisbol de Grandes Ligas.
Sin embargo, hay tantos impactos en los clásicos de media temporada, que no resulta fácil elaborar un ranking que satisfaga a todos, mientras se aproxima una nueva jornada hoy en el Angel Stadium de Anaheim, con la Liga Americana intentando seguir dominando.
Desde el jonrón de Babe Ruth, pasando por los cinco ponches de Carl Hubbell, hasta llegar al scone de Fernando Valenzuela, hay múltiples proezas que se han anidado en la memoria colectiva, y que, lejos de opacarse, parecen cobrar más brillo con el paso del tiempo. Veamos aquí algunas de ellas.
1)- EL ATERRIZAJE DE ROSE
Luego que la Liga Nacional borró una desventaja 4-1, mediante operativo de tres carreras, el partido se fue a entradas extras y el escenario quedó listo para el héroe local, Pete Rose, quien dio hit y en electrizante corring, se viniera hacia el plato tras cañonazo de Jim Hickman y derribara a Ray Fosse, para un triunfo 5-4 en 12 episodios. Fosse no volvió a ser el mismo.
- Como se sabe, los Juegos de Estrellas fueron una iniciativa de Arch Ward, editor deportivo del diario Chicago Tribune en 1933, realizado el primero en el Comiskey Park.
Ichiro Suzuki ha disparado el único jonrón dentro del campo en un Juego de Estrellas. Lo hizo en el clásico de 2007, llevando a la Liga Americana a un éxito 5-4.
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2)- EL JONRÓN DE RUTH
Ni en la imaginación habrían resultado tan perfectas las cosas como ocurrieron en 1933 en Chicago. Babe Ruth, el símbolo del beisbol, y más específicamente del jonrón, descargó el primer tablazo en un Juego de Estrellas en el Comiskey Park. Fue como un homenaje para el hombre que salvó el beisbol y quien dos años después anunciaba su salida del juego.
3)- LOS PONCHES DE HUBBELL
En una época en la que el bateo era lo que electrizaba las tribunas, un pitcher, Carl Hubbell, se robó el show. Y de qué forma. Les metió ponches consecutivos a cinco futuros miembros del Salón de la Fama en el clásico de 1934. Inició con Babe Ruth y siguió con Lou Gehrigh, Jimmy Foxx, Al Simmons y Joe Cronin, aunque al final la Liga Americana ganó 9-7.
4)- LLEGAN LOS NEGROS
Dos años después de que Jackie Robinson rompiera la barrera del color, ya estaban los negros en las alineaciones del Juego de Estrellas. El éxito instantáneo de Robinson abrió la puerta a Larry Doby en la Liga Americana, y para 1949 a ellos se unieron los también legendarios Roy Campanella y Don Newcombe y la historia no volvió a ser igual. Tuvo más pimienta.
5)- EL BOMBAZO DE LYNN
Los 50 años del Juego de Estrellas se celebraron en el Comiskey Park, justo donde en 1933 se inició la historia. Y justo en esa jornada, Fred Lynn pegó el primer jonrón con las bases llenas en un clásico de medio año, en ruta a una victoria de la Liga Americana 13-3 sobre el viejo circuito. En ese 1983 se puso récord de seis carreras y cinco hits en un inning.
6)- EL TRUENO DE TONY PÉREZ
Hasta 2008 el Juego de Estrellas más largo era el de 1967, en el viejo estadio de Anaheim. Un jonrón de Rich Allen ante Dean Chance había puesto arriba a la Nacional, pero Brook Robinson le votó la bola a Ferguson Jenkins y decretó el 1-1, que se fue hasta el inning 15, donde Tony Perez le perdió la bola a Jim Hunter y puso a delirar a 46,309 fanáticos.
7)- EL SCONE DE VALENZUELA
Aunque no logró extender su brillo tanto como Carl Hubbell, Fernando Valenzuela se lanzó a tres de leva en 1984 en el Candle stick Park de San Francisco. Le metió ponches a Dave Winfield, Reggie Jackson y George Brett. Y su relevo, Dwight Gooden, hizo lo mismo con Lanced Parrish, Chet Lemon y Alvin Davis para empatar a Hubbell, aunque a dos manos.
8)- JACKSON SE FUE A LA CALLE
En el clásico de 1971, los jonrones no fueron algo sorprendente. De hecho, Johnny Bench, Hank Aaron, Brook Robinson, Harmon Killiebrew y Roberto Clemente se volaron la cerca. Así que no era algo asombroso, excepto si tuvieran la distancia que alcanzó el cañonazo de Reggie Jackson ante Dock Ellis. Se fue a 520 pies en el viejo Tiger Stadium en Detroit.
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