CARACAS/AP
La cúpula de la Iglesia católica venezolana hizo el lunes un llamado a «pasar la página» en el conflicto que mantiene el gobierno con algunas autoridades eclesiástica, y reiteró su rechazo a que se imponga en el país un «Estado socialista».
«Ese camino de descalificación, de ataques, no conduce a nada. Tenemos que pasar la página. Tenemos que superar estas dificultades. Tenemos que logra entendernos aun cuando tengamos, pues, ideas diversas», dijo el obispo Diego Padrón, quien habló a nombre de la directiva de la Conferencia Episcopal Venezolana (CEV).
Padrón indicó, durante la clausura de la XCIV Asamblea de la CEV, que las autoridades y la población deben deponer la «confrontación y de división para lograr llegar a las elecciones (de diputados) con una conciencia clara».
El prelado defendió los comentarios que realizó recientemente el cardenal Jorge Urosa Savino, quien denunció que Venezuela va camino a una «dictadura» de corte «comunista-marxista», y que generaron la irritación del presidente Hugo Chávez que lo llamó «troglodita» e «indigno».
«Nosotros tenemos el derecho a opinar como lo venimos haciendo y seguiremos haciendo porque ese es el medio más amplio, más natural que tiene cualquier ciudadano», agregó Padrón.
La CEV expresó hoy en un comunicado preocupación por el «clima de violencia y corrupción que reina en muchas esferas de la vida del país», e indicó que «la polarización ideológico-política de diversos actores no contribuye a la creación de un ambiente favorable» de cara a los comicios legislativos que están previstos para el 26 de septiembre.
Al reiterar su apoyo al cardenal, la CEV dijo que «el pueblo desea vivir en democracia, en estado de derecho, con participación real de todos, en un clima de justicia social y libertad. Así lo decidió en el referendo del 2 de diciembre de 2007. Por eso es absolutamente inaceptable la imposición de un ‘Estado socialista’ que se inspira en el régimen comunista cubano y se ha venido concretando a través de leyes y hechos que desconocen la voluntad popular y la Constitución».
El pronunciamiento de la CEV se producen un día después que Chávez fustigó nuevamente a Urosa Savino en una columna de opinión que publica en diarios locales, y lo instó a «demostrar ante un tribunal» que las leyes que ha promovido últimamente el gobierno para imponer en el país el modelo socialista tiene vicios de «inconstitucionalidad».
«Cumpla con su papel, cardenal, que yo sabré cumplir ante el pueblo con el mío, pero deje, por el amor de Dios, de seguir utilizando la mentira para pescar incautos», afirmó el mandatario.
En alusión a las duras críticas de Chávez, el cardenal Urosa Savino dijo en la víspera, al llegar a Caracas proveniente del Vaticano, que «en Venezuela están consagrados en la Constitución el pluralismo democrático, la libertad de opinión y pensamiento y yo sólo me remito a esos pensamientos cuando le hablo al pueblo venezolano».
Desde que asumió su cargo en 1999, Chávez ha mantenido tirantes relaciones con las autoridades locales de la Iglesia católica a las que ha acusado darle la espalda a los pobres y ponerse del lado de la «oligarquía», a la que considera empeñada en derrocarlo.
La CEV ha emitido en los últimos años duros mensajes contra Chávez al que le ha exigido el respeto a los valores democráticos, el combate a la corrupción, y la liberación de algunos opositores que son considerados «presos políticos».
De acuerdo a las principales encuestadoras locales, la cúpula eclesiástica tiene una alta credibilidad en el país, donde más de la mitad de sus 28 millones de habitantes profesan la religión católica.