Enviado Especial/ Johannesburgo
“3, 2, 1 0”, era la cuenta regresiva y una voz intensa que salía de las bocinas del estadio Soccer City anunciaba el inicio de la ceremonia de clausura del último capítulo de la Copa del Mundo, entre Holanda y España.
“Welcome to Final FIFA World Cup”, se escuchó en todo el estadio. Las barras alistaron sus vuvuzelas, el estadio oscureció y el silencio atrapó el coloso por unos segundos, sonó la trompeta e inició la ceremonia.
El juego de luces y el ritmo africano, plasmando en imágenes lo mejor del Mundial, captó la atención de los presentes.
Shakira, en una presentación sencilla, puso a bailar a los holandeses y españoles con su tema Waka Waka . Acompañada por niñas y mujeres en plena danza, luciendo su esbelta figura y moviendo sus caderas, la cantante colombiana brilló en el escenario por segundo mundial consecutivo, ganándose los aplausos de los presentes.
- 68 escalones hacia el palco real tuvieron que subir los jugadores de España para recibir el trofeo. Los de Vicente del Bosque se cambió de camisa y lució la Roja con la estrella de campeones. Iker Casillas recibió de las manos de Joseph Blatter y la alzó a lo alto, las luces artificiales y los papeles dorados esparcidos al aire fueron la señal que España era la nueva campeona del mundo.
- Gradas debieron subir los jugadores españoles para recibir la copa que los coronó monarcas
- Minutos sin goles ayer. Luego otros 26, pero ahí se detuvo el ayuno, con el bombazo de iniesta
España, que dominó todo el partido, encontró la gloria y lo hizo a lo grande, siendo fiel a su estilo que produjo su gol a los pies de uno de sus grandes, Iniesta, el pequeño gran jugador.
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Una caravana de elefantes amarillos desfiló por el escenario y nuevamente la cancha fue iluminada con imágenes ilustres de la cultura sudafricana y un resumen de lo que fue el torneo.
Los cantantes africanos se hicieron presentes y pusieron el ritmo de jazz, hip hop, rap, pero en el cierre de la ceremonia fue un momento de emotividad y sorpresa. Nelson Mandela, de 92 años de edad, ex Presidente de Sudáfrica y Premio Nobel de la Paz, hacía su salida a la cancha. Muy sonriente y acompañado de su hija, recorrió el estadio en un carrito saludando a su gente. Era la foto para la historia, que hizo recordar ese Mundial de Rugby que ganó Sudáfrica en 1993. El público se puso de pie y aplaudió de forma unánime y la realeza presente desde el VIP le hizo reverencia.
“¡Madiba, Madiba!”, exclamó todo el estadio en señal de respeto para el que cambió el rostro de Sudáfrica, y le dio una nueva esperanza de vida a sus compatriotas.
Fabio Cannavaro, capitán de la selección italiana que ganó en el 2006, se encargo de llevar la Copa del Mundial, momentos después un aficionado entró al terreno de juego para tocarla, de inmediato fue neutralizado.

EL PARTIDO
Era momento de empezar el duelo. Holanda salió vestida de color naranja, mientras España cubierta de azul. Se cantaron los himnos y Howard Webb sonó el silbato y empezaron los últimos 90 minutos de la Copa.
La Roja siguió atacando, fiel a su estilo de toque y precisión, Joan Capdevilla intentó desde el lateral, pero fue John Heitinga quien obstruía la jugada.
Los holandeses no carburaban, pero sólo fue preciso que Arjen Robben tuviera en sus pies el balón, para que Holanda tuviera su primera oportunidad, tras el tiro débil de Dirk Kuyt.
Se terminaron los primeros 45 minutos, no hubo goles, pero sí tarjetas amarillas.
Para la segunda parte, las cosas no cambiaron de panorama. España seguía controlando el partido, Villa, Xavi e Iniesta seguían siendo el eje que movilizaba al equipo del bosque, pero el dominio no tuvo producción de goles.

En los primeros 15 minutos del tiempo extra, España arribó con Fábregas, pero en la individual no pudo acompañarse con Villa, quien estaba desmarcado y otra vez el arquero holandés obstruía el disparo.
Luego Iniesta solo, se perdía la oportunidad de abrir el marcador, pensó demasiado en disparar y la defensa del rival terminó por frenar al mediocampista de la Roja.
Pero la noche sólo fue para un hombre que recibía mucha marcación, pero aún así era imparable. El gol de España apareció y la oración de Ramos fue escuchada. Iniesta era el mensajero para anunciar la anotación al minuto 116, tras un buen pase de Fábregas.
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