De acuerdo con la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic) se habrían superado las trabas en los puestos de aduanas de las fronteras, permitiendo restablecer el paso del transporte de carga nacional e internacional.
Aunque el flujo de los furgones aún presenta retrasos en el tiempo para realizar la Declaración de Mercancías para el Tránsito Aduanero Internacional Terrestre (DTI), la espera ya no es de dos a cuatro horas, como en días anteriores.
El tiempo de despacho estaría siendo de 20 minutos por transportista y para ello se habría reforzado el personal en los puestos fronterizos de la Cooperativa de Transporte de Carga (Cootracar, R.L).
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A esta cooperativa el director de la Dirección General de Servicios Aduaneros (DGA), Eddy Medrano, le dio control del servicio electrónico de los formularios de los DTI y de los sellos de seguridad (llamados marchamos) obligados a portar los furgones con mercancías para ingresar a Nicaragua.
Eduardo Fonseca, director ejecutivo de la Caconic, dijo a LA PRENSA que los “cuellos de botella” estaban superados y, por tanto, no debería verse afectado el ingreso de las importaciones ni el paso del transporte internacional.
Desde el pasado jueves unos 500 contenedores estuvieron retenidos en las fronteras, principalmente en Las Manos y Peñas Blancas.
Fonseca espera que ante este problema los directivos de Cootracar y de la Federación de Transporte de Carga de Nicaragua (Fetracanic) logren un acuerdo sobre el manejo de los DTI y los marchamos.
Caconic no respalda que exista un control único y “mucho menos que el Gobierno tome partido o preferencia hacia una de las partes, porque se debe dejar trabajar a quien tiene las condiciones para emitirlos”, afirmó.
EMITIRÁN PROTESTA
Ante los constantes problemas con la DGA, distintas asociaciones de transporte de carga de Guatemala, Costa Rica, Honduras, El Salvador y Nicaragua harán llegar una declaración de protesta al Gobierno.
José Francisco Guerra, directivo de Fetracanic, dijo que en los próximos días sostendrán una reunión para buscar un encuentro con el Gobierno, a fin que éste “obligue al director de Aduana a que respete las leyes y no siga obstaculizando el comercio”.
Lo que teme Caconic es que las importaciones vuelvan a retenerse por las fallas del sistema de registro aduanero, ya que presentaba problemas en la conexión, por la mala señal de los servicios electrónicos de transferencia de datos en el país.
“La DGA debe aplicar lo que dice la ley, que si se cae el sistema, pues están las opciones anteriores (manual) para hacer el registro”, dijo Fonseca.
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