Sin explicar de dónde salen los recursos que no están programados oficialmente en el presupuesto municipal de Managua ni de ninguna otra institución gubernamental, el presidente Daniel Ortega indicó que se construirán 400 nuevas “Casa para el Pueblo” en la capital, las que se entregarán, según dijo Ortega el pasado sábado de manera gratuita y con todos los servicios básicos incluidos.
Sin embargo esa era la misma promesa cuando se entregaron las primeras casas, que ahora tienen que pagar una mensualidad a Albacaruna.
Ortega indicó el sábado que las labores se realizarán con el apoyo de la Alcaldía de Managua, pero no detalló el sitio ni el mecanismo de selección de beneficiarios.
Sin embargo, los movimientos para las nuevas viviendas empezaron ayer con el desmontaje de las champas de plásticos negros que por más de cinco años han sido habitadas por centenares de personas supuestamente afectadas por el pesticida Nemagón.
Según indicó la líder del grupo, Altagracia Solís, personeros gubernamentales les indicaron que se “replegaran” con sus champas al oeste de donde estaban ubicados para que despejaran el área sobre la Avenida Bolívar, en donde se construirán las nuevas viviendas.
Entonces, en pocas semanas, dijo, se espera que “los más de 500 enfermos por el Nemagón, provenientes de Chinandega y León”, tengan nuevas viviendas dentro del parque municipal Pedro Joaquín Chamorro, ubicado al costado Oeste de la Asamblea Nacional en Managua.
EUCALIPTOS TAMBIÉN SE VAN
Los supuestos beneficiarios desde ayer, empezaron a desmontar sus champas de plástico negro para despejar al menos dos manzanas de terreno en el que estaban asentados y sobre el cual ahora se construirán las nuevas viviendas, siempre dentro del parque Pedro Joaquín Chamorro.
En el sitio donde se construirán las viviendas, que también es área verde y tiene una gran cantidad de árboles de eucalipto, aún no se presenta ninguna entidad gubernamental ni se informa la cantidad exacta de viviendas a construir. No obstante, los demandantes ya se trasladaron hacia el oeste de donde estaban ubicados, siempre dentro de la misma área municipal, en espera del arranque de las obras.
“SI NO SE CUMPLE PROCEDIMIENTO, ES CORRUPCIÓN”
Al ser consultado sobre el tema, el concejal liberal y miembro del Comité de Licitación de Managua, Jimmy Blandón, fue enfático al asegurar que “si las cosas no se hacen con los procedimientos correctos, es corrupción”.
“El Concejo municipal es la máxima autoridad de un municipio y ningún Presidente debe invadir las funciones de un gobierno local. Además, no hay nada de gratis en este gobierno y siempre deben haber controles de dónde viene el dinero, cómo se van a ejecutar y debe haber una rendición de cuentas. La construcción de 400 viviendas, incluso, debe licitarse”, dijo Blandón.

Sobre el mismo caso, el concejal opositor y miembro de la Comisión municipal de Presupuesto e Infraestructura, Ricardo Obando, indicó que “el hecho de que se haga algo bueno, o quizá malo, no significa que lo vas a hacer de la manera incorrecta”.
“La construcción de esas viviendas son pláticas secretas entre ellos mismos (el Gobierno central y la administración orteguista de la comuna), pero se debe seguir la vía correcta. Si la Alcaldía de Managua pone una contrapartida, eso debe ser aprobado por el Concejo y, si no, todo debe hacerse vía convenio firmado y aprobado, pero a nosotros (concejales) no nos han informado de nada”, indicó Obando.
Hasta el momento, según se especifica en el Presupuesto oficial de la Alcaldía de Managua que aún no es modificado en este año, no hay ningún rubro para la construcción de viviendas.
Sin embargo, la municipalidad maneja más de veinte millones de córdobas que se encuentran en rubros de discrecionalidad como “donaciones”, “gratificaciones”, publicidad y otros. Adicionalmente, la administración orteguista de Managua ya ejecutó otros 30 millones de córdobas bajo el concepto de «inversión social» en el primer trimestre de este año.
La construcción de viviendas gubernamentales siempre ha sido criticada por la oposición, porque no se rinde cuentas de los fondos y tampoco se aclaran los criterios de selección de beneficiarios.
“Y ya ves, en esas Casas para el Pueblo uno sólo ve banderas rojinegras, entonces uno deduce que los beneficiados sólo son sandinistas. Yo nunca he visto que haya una bandera roja en las casas de los beneficiarios”, indicó el concejal Blandón.
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