¿Siguen tan unidos? Enrique Quiñónez ha optado por probar suerte en ALN, cuyos miembros le quitaron la representación legal a Eduardo Montealegre, hace algunos meses. LA PRENSA/ARCHIVO/M. ESQUIVEL

BDN guarda las “apariencias” con Quiñónez

El diputado Eduardo Montealegre volvió a negar ayer el desgrane de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) y más bien abrió las puertas a sus 17 miembros en el parlamento, para que se unan al partido político que más les guste.

El diputado Eduardo Montealegre volvió a negar ayer el desgrane de la Bancada Democrática Nicaragüense (BDN) y más bien abrió las puertas a sus 17 miembros en el parlamento, para que se unan al partido político que más les guste.

Las declaraciones de Montealegre se dan en medio del acercamiento entre Enrique Quiñónez (BDN) y la Alianza Liberal Nicaragüense (ALN), a quienes representará en las negociaciones para celebrar elecciones primarias.

“La BDN tiene 17 diputados, el hecho de que Enrique vaya a una reunión donde se discuten primarias y a un partido, no quiere decir que no esté en esta bancada. Quiero recordarles que Vamos con Eduardo no es un partido político, es un movimiento en el cual existen liberales del PLC, liberales del PLI, de ALN, conservadores, Apre, etcétera. Por lo tanto no somos ni queremos ser ni vamos a ser un partido político; entonces no podemos detener a alguien que quiere pertenecer a un partido político”, dijo Montealegre.

Quiñónez indicó la semana pasada que no ha recibido ningún ofrecimiento formal para convertirse en el secretario de organización política de ALN, como se ha rumorado.

La versión estará a prueba el 11 de julio, cuando ALN celebrará una convención y se elija a sus nuevas autoridades.

“Enrique no me ha dicho que va a afiliarse a ALN, por lo tanto creo que hay muchas especulaciones en ese tema”, replicó ayer Montealegre.

Quiñónez ha negado que vaya a sumarse a los intereses del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN).

En el parlamento, diputados del Partido Liberal Constitucionalista (PLC) y Movimiento Renovador Sandinista (MRS) han tenido comportamientos similares en el pasado: han abandonado a sus respectivas bancadas, aduciendo serias diferencias, para terminar uniéndose a colectivos pro gubernamentales, como la Bancada por la Unidad Nicaragüense (BUN) o la misma ALN.

Por el PLC destacan Ana Julia Balladares y Carlos Olivas, quienes integran la BUN.

Por el MRS hicieron el mismo recorrido Mario Valle y Juan Ramón Jiménez, también en la BUN.

El diputado Montealegre aseguró ayer que ni Quiñónez ni otros miembros de la BDN desertarán de la agrupación, o por lo menos no respaldarán una reforma constitucional para habilitar la reelección presidencial consecutiva, ni renovarán por cinco años las funciones a los magistrados del Consejo Supremo Electoral (CSE).

“Daniel Ortega no va a conseguir los 56 votos, ni de esta bancada ni del PLC, y varios diputados de ALN han dicho que no van a votar ni por la reelección de Daniel Ortega ni por la reelección de los zánganos del Consejo Supremo Electoral. Muchas veces especulamos más de la cuenta, pero cada quien es grandecito aquí y puede tomar sus propias decisiones”, afirmó Montealegre.

Las “especulaciones” políticas en Nicaragua también pronostican que, además de Quiñónez, habría tres diputados más de la BDN dispuestos a buscar “nuevos horizontes”.

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