Brenda Sampson ha encontrado en la pintura la mejor forma de expresión de sus sentimientos y emociones más profundas. LA PRENSA/URIEL MOLINA.

Pinceladas de Brenda Sampson

Brenda del Carmen Sampson Rener encontró en la pintura una forma de catarsis para sus sentimientos.

Brenda del Carmen Sampson Rener encontró en la pintura una forma de catarsis para sus sentimientos.

Inició a pintar desde muy joven, pero no fue hasta los 43 años que decidió dedicarse a la pintura por entero.

El primer trabajo de Brenda Sampson fue el de un platanal que le recordaba a su natal Nicaragua, fruto de una idea que surgió durante su exilio en Estados Unidos.

Usa la pintura en óleo sobre tela, porque le gusta el terminado y es más fácil de reparar, aunque también ha trabajado el acrílico. Sus temáticas son realistas y abstractas.

Tiene un estilo libre de pinceladas fuertes y mucha pintura, y hace uso del pincel y la espátula.

“La espátula me permite sentir la pintura y el trazo porque da relieve y textura, mientras que el pincel me brinda mayor precisión”, dice la artista.

En cuanto a la temática que aborda en sus pinturas, Sampson asegura que no hay una predeterminada, porque ella pinta lo que siente a partir de sus vivencias personales. No obstante, la naturaleza, los paisajes y el mar, son algunos de sus favoritos en los cuadros realistas, mientras que la pintura en movimiento como el vaivén de las olas, es uno de sus predilectos en los abstractos.

DIOS ES SU INSPIRACIÓN 

Al pintar, Sampson le brinda homenaje a la creación de Dios. “Me da alegría saber que Dios me ha dado un don especial para expresar mis pensamientos. Dios se inspiró en el mundo para decir que todo estaba bueno y yo me inspiro en Dios y en su obra para decir lo mismo a través del pincel y la espátula”.

La presentación de la primera exposición de Brenda Sampson será el próximo 8 de julio en Galería Códice a las 7:00 p.m., aunque también tiene planes de montar una segunda exposición en New Orleáns, ciudad donde vivió muchos años como exiliada.

“Me gustaría volver a esta ciudad y recordar mi vida en el extranjero. En New Orleáns es donde empecé a pintar, porque había casas que me recordaban a las casas de Bluefields y muchas hojas de plátano, por eso mi primer cuadro expuesto en añil fue el de un platanal”, destaca.

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