CARACAS,/EFE
El salvadoreño Francisco Chávez Abarca, detenido el pasado 1 de julio cuando intentaba entrar en Venezuela, pretendía «iniciar una fase de atentados» para desestabilizar el proceso electoral de cara a las legislativas de septiembre, dijo hoy el ministro venezolano de Interior, Tarek El Aissami.
En una intervención televisada, El Aissami afirmó que el propio ciudadano salvadoreño, cuya detención fue anunciada el viernes por el presidente venezolano, Hugo Chávez, ha revelado cuál era su objetivo.
«Según sus declaraciones, su presencia obedece a iniciar una fase de atentados para provocar hechos de violencia y desestabilización en contra del proceso electoral del 26 de septiembre», fecha de las elecciones legislativas venezolanas, dijo el ministro.
«Ya habría contactado con grupos fascistas de la contrarrevolución», agregó, antes de subrayar que el detenido «está aportando una valiosa información de interés que permitirá despejar incógnitas».
Al Aissami añadió que se lleva a cabo una investigación para descubrir «quiénes finanzan el terrorismo en Venezuela; quién o quiénes le pagaron (…) cuáles son los grupos de contrarrevolución…».
«Sectores de la oligarquía, la burguesía apátrida han reavivado sus intenciones de asesinar al Presidente de la República», afirmó el ministro, antes de agregar que las instituciones están «alertas para garantizar la paz del país».
En su intervención, el titular de Interior agregó que el detenido portaba un pasaporte guatemalteco con identidad falsa a nombre de Carlos Adolfo González Ruiz cuando intentó entrar en el país por el aeropuerto internacional de Maiquetía, cerca de Caracas, y fue detenido por funcionarios de los servicios de inteligencia nacional. Dijo el ministro que «una vez comprobada su verdadera identidad», las autoridades venezolanas pidieron información sobre él a través de Interpol-Venezuela y «se conoció que este ciudadano es solicitado con difusión roja por Interpol-Cuba por delito de terrorismo».
«Existen dos ordenes de detención» en contra de este ciudadano «por comisión de delito de terrorismo», dijo El Aissami, antes de relacionarle con varios atentados cometidos en Cuba, entre ellos uno en abril de 1997 contra un hotel de La Habana, o contra intereses turísticos cubanos.
El ministro también vinculó al detenido con «el terrorista Luis Posada Carriles», del que dijo que era «hombre de confianza», como ya lo hizo el viernes el presidente venezolano cuando anunció la detención.
«Debe ser uno de los salvadoreños que estaba con el terrorista Luis Posada Carriles en Panamá, cuando pretendieron atentar contra Fidel Castro», dijo ayer el presidente venezolano.
Posada Carriles, un ex agente de la Central de Inteligencia Americana (CIA), de 82 años, está acusado por Venezuela de ser el responsable, entre otros delitos, del atentado con explosivos del 6 de octubre de 1976 contra el vuelo 455 de la compañía Cubana de Aviación, hecho en el que murieron sus 73 ocupantes.
En la actualidad, enfrenta en Estados Unidos un proceso judicial por un delito menor como es violación a leyes migratorias.
«Imagínense, este es el jefe del salvadoreño Francisco Chávez Abarca», comentó el viernes el gobernante venezolano.