Unos del lado de Argentina, otros de Alemania. Los nicaragüenses se sumergieron en el duelo entre Argentina y Alemania, que ayer se batían en duelo por el pase a semifinales de la Copa del Mundo de Futbol Sudáfrica 2010.
- Ya en la segunda parte del juego entre Argentina y Alemania se dio un nuevo enredo de la defensa del equipo sudamericano y el oportunismo de Miroslav Klose. El salón volvió a retumbar con la celebración de aquéllos que ya veían a Alemania campeón del Mundo.
La celebración fue más intensa por los alemanes. Mientras tanto, en otro grupo, la preocupación se convirtió en tristeza, para luego darle lugar a la resignación de los fanáticos de Argentina.
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El Hotel Crowne Plaza abrió sus puertas para los fanáticos de ambos equipos, que llegaron armados de pancartas, bufandas, matracas y camisetas.
Aunque por poco, los hinchas alemanes superan a los argentinos, pero de ambos bandos se mostraba la pasión despertada por este intenso partido.
Alemania hizo saltar de sus sillas, aplaudir y gritar a sus aficionados desde el inicio con un gol tempranero de Müeller que fue con bofetada para los Argentinos.
“Está empezando, queda mucho”, dijo una fanática de Argentina, quien intentó disimular su preocupación; mientras que por el lado de la afición alemana, simplemente disfrutaron el gol y acrecentaron su confianza en la victoria.

Unas niñas, que en sus mejillas llevaban pintadas la bandera de Alemania, y portaban como estandarte una pancarta que decía “viva Alemania”, celebraban cada ataque de los alemanes y las buenas jugadas defensivas cuando llegaba el ataque argentino.
Junto a estas niñas se encontraba una mujer que vestía con mucho orgullo la camiseta argentina y la bandera del país sudamericano. De pie y con los brazos cruzados, su rostro denotaba una constante y profunda preocupación, que crecía con el pasar de los minutos.
Terminó el primer tiempo. Comenzó el segundo. Todo seguía igual. El ataque argentino, la defensa alemana.
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