COPRRESPONSAL/ ESTELÍ
El joven Fredman Joel Pérez Palacios se rindió ante la muerte este miércoles en un hospital de Managua, donde fue internado esta semana ante los padecimientos graves que comenzó a sentir, en medio de una transición hacia otro medicamento.
Pérez Palacios era uno de los pocos casos que han sido diagnosticados con aplasia medular, enfermedad que impedía que la médula le produjera la suficiente sangre que necesitaba su cuerpo.
En Nicaragua esta enfermedad, como la mayoría de padecimientos crónicos, no está registrada en las estadísticas del Ministerio de Salud (Minsa), sin embargo, según el testimonio ofrecido hace varios meses por Fredman, en Managua —donde existe un especialista para tratar este padecimiento— conoció al menos 8 personas con aplasia medular, tres de las cuales fallecieron antes que él.
El testimonio de Fredman conmovió a los estelianos, que se movilizaron para brindar su ayuda al joven de apenas 19 años de edad, que recientemente se había bachillerado y quería continuar una carrera universitaria.
A través de un hablatón organizado por Radio ABC Stereo, la UNI Norte y otros medios locales que se unieron, pidió el apoyo en un momento emotivo mientras sostenía en brazos a su pequeña hija de 9 meses de edad en aquel entonces.
Su madre, Isolina Palacios, hizo de todo junto a sus demás familiares y amigos para conseguir el tratamiento que necesitaba Fredman, en que invirtieron más de 150 mil córdobas gracias el apoyo de la población esteliana.
Debido a que la medicina sugerida (ciclosporina) no hizo que volviera a funcionar la médula, el médico tratante le dijo que debían aplicar otro medicamento, que no existe Nicaragua.
Dicho tratamiento fue ubicado en República Dominicana y tenía un costo de 7 mil dólares, cantidad que la familia estaba dispuesta a seguir gestionando, sin embargo, Fredman ya no aguantó más.
El domingo fue llevado hasta el Hospital Lenín Fonseca, de Managua, donde después de una lenta agonía expiró en los brazos de su madre, quien oraba a Dios para que no permitiera que su hijo siguiera sufriendo.
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