Por Antonio Martín Guirado
Los Ángeles/EE.UU./EFE
Año y medio después del estreno de Twilight, la locura en torno al protagonista de la saga, Robert Pattinson, se ha rebajado hasta lograr una atmósfera respirable, aunque ahora repunte con el estreno mundial de Eclipse , la tercera entrega.
A sus 24 años este londinense es consciente de su condición de ídolo de masas y rompecorazones entre el sector adolescente, aunque en las distancias cortas se distinga por su sencillez, educación y facilidad en el trato, virtudes que no siempre acompañan a las grandes estrellas del cine.
“La gente, gracias al contacto con la prensa, me va conociendo y me va viendo y tratando como una persona normal y corriente”, dijo el “vampiro” joven más famoso del mundo, Edward Cullen, durante un encuentro con un grupo reducido de medios, entre ellos Efe.
Pero lograrlo no ha sido fácil. Pattinson recuerda el “fenómeno fan” de las novelas de Stephenie Meyer como algo exagerado, especialmente cuando se estrenó la primera parte de la saga cinematográfica, dirigida por Catherine Hardwicke, en noviembre de 2008.
“La gente se volvía loca. Todos me llamaban Edward. Se veía en sus ojos que me miraban como lo hace el personaje. Eso me asustó un poco. Pero por suerte las cosas han cambiado. Me resulta todo más fácil ahora y lo disfruto más. Lo de antes era un delirio”, manifestó el británico.
Un año después llegó la segunda parte, New Moon , de Chris Weitz. Entre ambas películas recaudaron más de 1,100 millones de dólares en la taquilla de todo el mundo. Pero el dinero no lo es todo para el actor.
“Hacer una película sólo por el dinero es algo sin sentido”, manifestó el intérprete, que en estos años no ha dudado en embarcarse en cintas independientes como Little Ashes , donde dio vida al pintor español Salvador Dalí.
Y seguirá haciendo trabajos similares, puesto que se encuentra más cómodo en filmes donde el peso del proyecto no recaiga exclusivamente sobre sus hombros. Es el caso de Water for Elephants, con Reese Witherspoon y Christoph Waltz.
“Ahora estoy en una fase inicial de mi carrera y prefiero papeles secundarios, que tengan sentido para mí. Es algo excitante”, admitió. “Trabajar con esos actores, que son mucho más grandes que yo, ya atraen de por sí a una audiencia segura, es genial. Lo prefiero así y me resulta más fácil”, añadió.
MILLONES
Pero por ahora toda su atención recae sobre Eclipse , la tercera entrega de la saga Twilight , que recaudó más de 30 millones de dólares en su estreno la pasada medianoche en EE.UU., cifra que la convirtió en el debut nocturno más taquillero de la historia en el país.
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