Juan, de Brasil. LA PRENSA/AFP/ROBERTO SCHMIDT

Un guardián del área: Juan

El zaguero Juan deshizo las dudas sobre su capacidad afianzándose como pieza fundamental de Brasil, que busca en Sudáfrica 2010 su sexto título mundial, con un despliegue sólido que le coloca junto a su colega Lucio como una de las mejores parejas defensivas del orbe.

Johannesburgo/AFP

El zaguero Juan deshizo las dudas sobre su capacidad afianzándose como pieza fundamental de Brasil, que busca en Sudáfrica 2010 su sexto título mundial, con un despliegue sólido que le coloca junto a su colega Lucio como una de las mejores parejas defensivas del orbe.

Su gol en el triunfo por 3-0 ante Chile, el lunes en Johannesburgo, abrió el camino para Brasil en el partido (a los 35 minutos) y garantizó el pase a su equipo a los cuartos de final, donde la auriverde enfrentará a Holanda, que derrotó 2-1 a Eslovaquia.

Además, ratificó la importancia de la defensa en el esquema del hosco timonel Dunga.

Aunque el destaque fue para los goles de los cracks Luis Fabiano y Robinho, el triunfo brasileño estuvo apoyado en una defensa sólida de Juan y Lucio, que apagaron al trío de atacantes chilenos y también se lanzaron en ataque.

Su relevancia y la de Lucio fue resumida esta semana por el zaguero reserva Luisao: “Para mí, ellos son de nota 10. No he jugado, pero porque ellos son muy superiores a cualquier pareja”, dijo.

Nacido en Río de Janeiro en 1979, Juan Silveira dos Santos (31) inició su carrera en el popular Flamengo, donde jugó entre 1996 y 2002.

Luego estuvo cinco temporadas con el Bayern Leverkusen alemán y en junio de 2007 el pase de Juan fue comprado por el AS Roma italiano por 6.3 millones de euros. Su estilo es particular. Entre sus fuertes están su serenidad, la capacidad de marcar bien y sin faltas, una salida prolija con el balón, además de presencia fuerte en el juego aéreo, incluido en el área rival, si bien su posición tampoco le da tantos chances de perforar redes rivales.

Juan pasó por todas las categorías de base de Brasil, integrando las selecciones Sub-17 y Sub-20.

Con Brasil, el zaguero ostenta dos conquistas de la Copa América (2004 y 2007) y de la Confederaciones (2005 y 2009). En 118 convocatorias jugó 84 juegos y anotó 7 goles.

Pero en este Mundial busca su revancha tras su mayor frustración: el fracaso que Brasil sufrió en Alemania 2006, donde llegó de la mano de Carlos Parreira con un equipo plagado de estrellas que acabó eliminado en cuartos de final a manos de Francia.

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