CORRESPONSAL/JINOTEGA
El muro de la Casa Materna de esta ciudad, de unos 40 metros lineales, se desplomó la tarde del sábado causando daños menores en tres casas vecinas.
Sin embargo, el problema no para ahí, pues debido que tras la caída de la barda y a las constantes lluvias, el terreno ha comenzado a erosionarse y amenaza ahora la estructura de la Casa Materna de Jinotega.
Según Francisca Espinoza, directora de la Casa Materna, se requieren al menos 12 mil dólares para solucionar el problema, aunque de momento no sabe de dónde saldrán los mismos.
El muro se fue cayendo progresivamente desde que un tractor dragó hace varios años parte del cauce del río Ducualí, y las lluvias comenzaron a erosionar el muro del frente, luego los laterales y ahora la parte situada del lado norte.
Afortunadamente el desplome no fue abrupto, aunque sí ocasionó daños en el techo de las casas de María González Ponce y Mercedes Donaire Carvajal.
Afortunadamente los daños son únicamente materiales, pues ninguno de los vecinos resultó lesionado.
Un torrencial aguacero, caído después de las cuatro de la tarde del sábado, fue el causante de que el muro cediera debido a la humedad acumulada en el terreno.
“Es que ese tractor que la Alcaldía, en la administración de Jairo Fajardo, hace unos 9 años, dañó la base del muro y por eso se ha venido cayendo”, afirmó Espinosa, quien es conocida cariñosamente como la “Maestra Panchita”.
“Estamos preocupadas con esta situación y hacemos gestiones con la Cooperación Española y el Minsa para construir un muro fortificado, antes que esta pared lateral norte nos bote parte de la casa, porque se está erosionando y hundiendo el piso”, dijo la “Maestra”, quien lamentó la falta de respuesta a las gestiones de apoyo que realizó ante a Alcaldía de Jinotega.
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