CABLES COMBINADOS
Un supuesto líder de una banda de narcotraficantes y cuatro de sus guardaespaldas fueron asesinados la noche del viernes al este de Guatemala por un grupo armado que utilizó fusiles de asalto y lanzagranadas, informó la Policía Nacional Civil (PNC)
Hay información de que las muertes están ligadas a problemas entre bandas de narcotráfico. Se investigan los hechos, “pero hay antecedentes que demuestran algunos nexos”, dijo el director de la PNC, Jaime Otzín.
El ataque ocurrió en la localidad de La Fragua, Zacapa, a 145 kilómetros de la capital guatemalteca. Las víctimas son el supuesto cabecilla del grupo Melrym, Giovani España, y sus guardaespaldas Julio Chávez, Napoleón Villagrán, Lester Mayorga y Alirio Villafuerte.
Según la policía, España pertenecía al grupo del narcotraficante Juan León Ardón, asesinado en marzo del 2008 junto con nueve de sus guardaespaldas por una célula de Los Zetas en Guatemala.
GUATEMALA: PARAÍSO PARA EL CRIMEN
Un estudio de International Crisis Group indicó que Guatemala es un paraíso para el crimen organizado, en especial para el narcotráfico, debido a las estructuras paralelas enquistadas en el Estado.
Igualmente, el miércoles pasado la Oficina de la Organización de Naciones Unidas para el Crimen y Droga publicó el reporte mundial de drogas 2010, donde se hace énfasis en que Guatemala, El Salvador y Honduras son los países más afectados por el tránsito internacional de drogas, con una tasa de homicidios más alta que la de México.
La organización considera que estos países tienen “problemas mucho más profundos que México en términos de capacidad de enfrentarse a fenómenos delictivos importados y autóctonos” y que están ligados con la delincuencia organizada.
En una entrevista con EFE el representante para México y Centroamérica de la Oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (Unodc), Antonio Luigi Mazzitelli, explicó que en la región hay “cárteles, narcotráfico y pandillas”, fenómenos que se entrecruzan y se han convertido en un reto enorme para esos Estados.
Esta semana en Santo Domingo las fuerzas policiales de México, Centroamérica y el Caribe acordaron la creación de un “muro de contención” contra el crimen organizado, a través del intercambio de información de inteligencia y la capacitación de esos organismos.
Para el alto funcionario de la ONU “cada uno (de los países centroamericanos) tiene que ayudar a su vecino, porque el fracaso de uno exportará los problemas también al otro”.
Sin embargo, la colaboración entre los propios países de la región es insuficiente, por lo que también México y Colombia, al igual que EE.UU. con la Iniciativa Mérida, deberían sumarse con más determinación a esta cooperación transnacional que debería abarcar además a los países del Caribe.
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