CORRESPONSAL/ COSTA RICA
Las comunidades fronterizas entre Costa Rica y Nicaragua se han convertido en zonas vulnerables al virus AH1N1, debido al invierno y el flujo de migrantes, que muchas veces viajan en condiciones de hacinamiento.
La viceministra costarricense de Salud, Ana Morice, considera que el repunte de casos de la pandemia en Los Chiles se debe a la continua salida y entrada de nicaragüenses, pero también a la estación lluviosa.
La segunda ola de esta pandemia se ha ensañado en zonas costarricenses fronterizas con Nicaragua, y deja 5 fallecidos, entre ellos dos nicaragüenses.
El año pasado el virus afectó mayormente el centro de Costa Rica.
La ministra añadió que, por ser una zona de alto flujo de nicaragüenses, se vuelve vulnerable porque muchos de ellos transitan en condiciones irregulares.
Durante el transcurso del año 2010, se han confirmado 14 defunciones por gripe A, que sumadas a las 52 muertes ocurridas en 2009, suman un total de 66 personas fallecidas desde el inicio de la pandemia.
Al menos siete de las víctimas eran nicaragüenses.
Ávila dijo que existe continua comunicación con las autoridades de Nicaragua, no solo para abordar sobre el virus AH1N1, sino además sobre el dengue, pues dijo que Nicaragua mantiene una alerta sanitaria en sus comunidades fronterizas con Costa Rica.
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