Poder
“Todo poder es una conspiración permanente”.Honoré de Balzac (1799-1850); escritor francés.
Ciegos, sordos y mudos
Caracas (AIPE)- En Venezuela se comprobó una vez más la manifiesta parcialización con la “causa revolucionaria” chavista del Consejo Nacional Electoral (CNE). Es otra muestra de que aquí los poderes públicos se vuelven ciegos, sordos y mudos a la hora de defender los derechos ciudadanos, si esa defensa contradice a la causa revolucionaria.
Vicente Díaz, el único rector no chavista de los cinco que tiene el CNE, introdujo el 17 de junio en el Directorio un “punto de interés nacional” relacionado con el respeto a la Constitución. Basó su planteamiento en el “incremento notable en las frecuencias y duración de las cadenas presidenciales” de radio y televisión, de lo cual son testigos todos los venezolanos.
La respuesta que recibió Díaz del resto de los rectores fue lacónica y concluyente: ¡El tema de la equidad en la campaña electoral ya fue discutido! Los venezolanos nos preguntamos: ¿Cuándo? ¿Dónde? ¿Por quiénes? ¿Cuál fue la decisión del órgano rector de los procesos electorales?
Estas preguntas también se topan con el silencio de las entidades competentes.
El rector Díaz también hizo un llamado a la ciudadanía para que revise lo que dicta la Constitución para el cumplimiento de los funcionarios públicos. Citó el artículo 145 de la Constitución: “los funcionarios públicos y funcionarias públicas están al servicio del Estado y no de parcialidad alguna”. En consecuencia, afirma, éstos no podrán “destinar el uso de los bienes públicos para favorecer a partidos o proyectos políticos”.
También recordó que el artículo 293 establece que “los órganos del poder público electoral garantizarán: la igualdad, la confiabilidad, la imparcialidad, la transparencia y eficacia de los procesos electorales”. Además, hizo hincapié en la profusión de medios del Estado, donde existe una clara parcialidad hacia el oficialismo, lo cual se ha agravado desde que a RCTV se le confiscó su señal.
Y aunque da una buena noticia, que el CNE sí avanzó en dar garantía de que “el voto decide y es secreto”, el rector Díaz reconoció que el ente está en mora con algunas garantías ciudadanas, una de ellas, la de promover la equidad en las campañas electorales.
A estas violaciones constitucionales denunciadas por el rector Díaz, se suman otras irregularidades y ventajismos electorales promovidos desde el CNE, una de ellas, el cambio arbitrario de las circunscripciones electorales para favorecer a la causa de Chávez, además de las inhabilitaciones a candidatos de la oposición que gestó la Contraloría General de la República y avaló el CNE. Y la restricción legal a las fuentes de financiamiento para los partidos políticos de oposición, en un evidente desequilibrio con el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), que es subvencionado por entes estatales.
Las denuncias del rector Díaz se ven potenciadas en estos momentos cuando desde la Presidencia de la República se dirige una arremetida contra Globovisión, uno de los pocos canales de señal libre que mantiene una línea editorial independiente en Venezuela.
Como en La rebelión de la granja , de George Orwell, en la Venezuela revolucionaria de Chávez el poder absoluto y sin límites hace que “algunos sean más iguales que otros”.
Robert Bottome y Norka Parra
Bottome y Parra son director y analista, respectivamente, de VenEconomía.
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La Contra
A través de este medio felicito al doctor Humberto Belli Pereira, por su acertado escrito publicado el pasado miércoles de los corrientes, sobre la Contra. Es una verdad que este movimiento guerrillero —que no fue de izquierda— ha pasado o lo han hecho querer pasar inadvertido a nivel mundial, y por una sola razón —no haber sido izquierdista—. Estos sí han ensalzado por medio de escritos hasta los más rimbombantes fracasos, como el del Che Guevara en Bolivia, donde el campesinado le volteó la espalda al ahora Héroe de Izquierda.
La justa ira del campesinado nicaragüense nació del abuso sandino-comunista y su afán de expandir su revolución no sólo en Nicaragua, sino también a Centroamérica, y El Salvador era la siguiente parada, su destino final, Texas; era el viejo sueño de encender un Vietnam y muchos más en América Latina. Pero la voluntad, el amor patrio del campesinado nicaragüense detuvo ese sueño cavernario comunistoide, y es una de las razones del sandinismo, ahora orteguismo, de querer hacer olvidar esa gesta patriótica. Sin embargo, ésta vive en corazones como el del doctor Belli y de miles de nicaragüenses, que reconocen la lucha por la libertad de la Contra; sólo resta que juntemos los hechos verdaderos y los plasmemos en un Libro de Oro para ejemplo de las nuevas generaciones, no sólo lo poco que queda de democracia en Nicaragua está en deuda con la Contra, si no que Centroamérica entera tiene esa deuda moral, al haber parado el expansionismo soviético-cubano-sandinista, donde murieron los sueños de muchos Vietnam de los trasnochados seudocomunistas, que ahora adoptaron otro modelo de lucha, “la revolución del siglo XXI”, que no es más que la misma mona, pero con otra vestidura.
Por todo eso es que viva la Contra
Roberto Amador N.
Honduras por la Copa
Honduras, por la Copa y por Centroamérica. Decir “venimos a participar solamente” es flojera. “Venimos a disputar la Copa”, eso es fortaleza. Los respetables jugadores hondureños no son los pequeños ni los débiles, sino que serán grandes entre los grandes y como grandes van a la cancha. El balón, ubicado en medio campo, señala que los contendientes están de igual a igual: Medio campo es de los hondureños y la otra mitad del oponente; el esférico no tiene dueño, estará donde ellos se lo permitan.
Se triunfa yendo al asalto, se pelea en terreno del enemigo, debilitándolo producto de inteligente agresividad, velocidad, coraje, persistencia, fortaleza y garra; garra en la defensa, garra en el ataque; nada de individualismo, el equipo hondureño es un todo único, un muro impenetrable que sólo avanza. Vuestras Termópilas, queridos thermistocles hondureños, hoy son el sur de África, ahora o nunca.
Luis Rodríguez Calderón
TV y violencia
Según The Journal of the American Medical Association, la explosión de la violencia poblacional juvenil, tras la llegada de la TV a un país, comparando naciones y regiones con y sin ella, en base a idéntica demografía y etnia, se podía medir al cabo de 15 años al duplicarse la tasa de asesinatos. (Período en el que ocurre la brutalización de los niños desde los tres-cinco años hasta alcanzar la “edad principal de crimen”). La causa residía en la exposición televisiva a los menores durante largos periodos y sería un factor causal de aproximadamente la mitad de los homicidios anuales en EE.UU.
El director del American Academy of Pediatrics on Juvenile Violence afirmó que por naturaleza los menores no matan, sino que ésta es una destreza aprendida de la violencia en el hogar y sobre todo, al ser ofrecida como diversión en el ocio. Matar requiere un adiestramiento que nuestros medios de comunicación imitan de los métodos del ejército para aumentar el índice de muertes en combate: brutalización, condicionamiento clásico, condicionamiento operante y modelos (despiadados) a imitar.
Videojuegos que ofrecen refuerzos positivos después de matar, herir o suicidarse, “exaltación” involuntaria de los jóvenes asesinos en los informativos, películas de héroes feroces etcétera concurren a que asesinar sea un acto reflejo con recompensa, que se salta el freno de la conciencia y que siembra de terror nuestras calles.
María Ferraz Torres
Barcelona, España
Usuarios del transporte
No siempre se torna un malestar el viajar en los buses de transporte colectivo. En esta semana, al ir en una unidad de transporte colectivo, me llevé una sorpresa cuando el conductor se detuvo de repente al sentir el hedor del cigarro que un usuario estaba fumando, y le solicitó amablemente que dejara de fumar o tendría que bajarse.
Por esta razón felicito a través de este Diario al conductor de la ruta 159 con placa 2068, por haber sido un ejemplo a seguir de sus colegas y de todo conductor que tenga bajo su responsabilidad un automotor de servicio público, a que se debe respetar la salud y derecho ajeno; porque como usuarios también estamos obligados a exigir nuestros derechos para que no sigamos siendo víctimas de estas personas que nos han convertido en fumadores pasivos y nos heredan problemas crónicos a causa del cigarrillo.
Alexander Carvajal
Ver en la versión impresa las páginas: 10 A