Jurisprudencia de la infamia

En nuestra edición del lunes de esta semana, en la información principal de portada que fue titulada “Orteguistas de CSJ suman ilegalidades”, se mencionó que durante los días 7, 8 y 9 del mes de julio entrante se realizará en Nicaragua una Cumbre Iberoamericana de Cortes Supremas de Justicia.

De acuerdo con esa información, la próxima celebración en Managua de esa Cumbre judicial motiva “el apuro de los magistrados orteguistas en la CSJ (para) dar una imagen de seriedad y armonía, pretendiendo tapar sus atropellos al Estado de Derecho…” Eso es porque tal Cumbre sería inaugurada por Daniel Ortega, de manera que los magistrados orteguistas quieren que cuando se instale ese evento judicial internacional, la Corte Suprema de Justicia esté o aparente estar en una situación de normalidad.

Pero Daniel Ortega y sus comisarios judiciales quieren normalizar la situación en la Corte Suprema, a la brava, no por medio del respeto a la legalidad constitucional y a la decencia política, sino por la vía contraria, es decir, mediante el atropello a la Constitución y la ley, y a través del avasallamiento a todo lo que se oponga a sus arbitrariedades, inclusive a sus hasta hace poco buenos amigos y mejores socios en el pacto de Arnoldo Alemán con Daniel Ortega, que le dio a éste el control de la mayor parte y ahora prácticamente de todo el poder del Estado.

En realidad, si Daniel Ortega y la cúpula del FSLN quisieran resolver de manera honorable y democrática la crisis institucional del país, bastaría con que le ordenaran a sus diputados en la Asamblea Nacional que se reúnan con los comisionados de la oposición parlamentaria, y que procedan de inmediato a nombrar o elegir —mediante el indispensable consenso que manda la Constitución— a los magistrados electorales y los judiciales que están vacantes, para que se normalice el funcionamiento tanto del Consejo Supremo Electoral como de la Corte Suprema de Justicia. Y una vez completado el número de los magistrados judiciales, hacer que éstos se reúnan en Corte Plena y procedan a elegir sus autoridades internas y operativas, de acuerdo con lo que establecen sus normas reglamentarias de funcionamiento.

Pero no es por la vía democrática y decente (en el sentido de “dignidad en los actos y en las palabras, conforme al estado o calidad de las personas” y de las instituciones), o sea por medio del respeto a la Constitución y la ley, que Daniel Ortega quiere que se normalicen la Corte Suprema de Justicia y demás instituciones del Estado, sino a través de la imposición de su poder autoritario, de su empecinamiento dictatorial, del atropello a todo y a todos los que se opongan a su desvarío ideológico y desborde político dictatorial.

Ahora bien, sin duda que la mayor parte de los magistrados de las Cortes Supremas de Justicia Iberoamericanas que se van a reunir en Managua a principios del próximo mes de julio, son personas de derecho, juristas íntegros que administran con honestidad y equidad el Poder Judicial que los pueblos han depositado en sus manos. Y que por lo tanto, tiene que causarles repugnancia la barbaridad que el poder político autoritario y desenfrenado de Nicaragua está haciendo aquí con la justicia, el derecho, la constitucionalidad, la ley y el honor judicial.

De manera que los magistrados nicaragüenses que no son orteguistas, tienen que aprovechar la realización de esa Cumbre Iberoamericana de Cortes Supremas de Justicia en Managua, para denunciar internacionalmente la atrocidad jurídica que se está cometiendo en Nicaragua, y la insólita pretensión de los magistrados orteguistas de convertir sus aberraciones judiciales y políticas en actos legales y base de legitimidad.

Los juristas democráticos y honestos de Nicaragua y de cualquier parte del mundo, tienen razón cuando aseguran que las arbitrariedades políticas y los abusos que se cometen en la administración de justicia, igual que los errores judiciales, no crean jurisprudencia, o sea que no se pueden convertir en fuente de derecho ni adquirir fuerza de ley. Pero eso es en países democráticos que son gobernados por personas normales, donde la gente y ante todo los gobernantes se someten a la Constitución y nadie está por encima de la ley; naciones donde la justicia se administra con imparcialidad, independencia, equidad y honestidad. Lo cual no es el caso de Nicaragua, extraño país donde existe la jurisprudencia de la infamia judicial.

COMENTARIOS

  1. Pedro Antonio
    Hace 16 años

    Que vergüenza la «Corte Suprema de Justicia de Nicaragua», que según ellos mismos han manifestado está compuesta y llena de: «matones», «Payasos», «turberos», «leguleyos», Bachilleres», «mareros». Donde uno de sus altos miembros cuando no puede debatir con argumentos legales solamente manifiesta vulgarmente:Cállese matón, cállese matón, cállese matón, usted es un matón, cállese matón. Payaso. Esta es la Corte de Daniel Ortega!!!!!!!!

  2. Roberto Escobedo Caicedo
    Hace 16 años

    Los sandinistas tienen gran experiencia en la jurisprudencia de la infamia, término utilizado por el autor del libro, «Nicaragua en la Conspiración del Silencio», para referirse a las sentencias dadas por los tribunales populares sandinistas, creados por la Junta de Gobierno, con las firmas de Alfonso Robelo Callejas y Violeta Chamorro. El llamado Poder Judicial de Nicaragua está constituido por versiones estereotipadas de tribunales populares, contándose entre sus magistrados a sus integran

  3. nica made in usa
    Hace 16 años

    Lastima que ya se murio tres patines,para que les venga a dar lecciones a los orteguistas de lo que es una corte;aunque fuera a manera de chiste,siempre habia justicia en esa corte;el malandrin de tres patines siempre terminaba en el bote,mientras que en las cortes del ortegato los peores crimenes los hacen pequen~os y los pequen~os los hacen grandes,segun el capricho del mafioso de ortega/Ojala que a la hora que juzguemos a ortega por sus crimenes,que sea en una corte como la de tres patines

  4. Urias Martinez MS ISU USA
    Hace 16 años

    Como los juristas democraticos y patriotas Nicaraguenses deben de demostrar su compromiso con la patria? Uniendo todos sus efuerzos y denunciar antes esta prestigiada Cumbre Judicial la infamia constitucional que Ortega promueve en NICA,con tal de perpetuarse en el poder ilegalmente. Lo veo tan cinico que esta CUMBRE JUDICIAL tome lugar en un pais (NICA) donde la leyes y su Constitucion han sido destrozadas impunemente por el aparato Orteguista, sin que nadie salve al pais de propia destruccion.

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