Los constantes atropellos del Gobierno de Nicaragua hacia los medios de comunicación fueron discutidos en el Congreso de Estados Unidos.
Eduardo Enríquez, jefe de Redacción de LA PRENSA, fue quien expuso la semana pasada sobre la situación crítica que atraviesan los medios independientes en Nicaragua, donde se está viviendo un proceso de destrucción de la Constitución, las leyes y las instituciones.
Esto ocurrió durante la audiencia sobre Libertad de Prensa en Las Américas, que el pasado miércoles sostuvo el subcomité para el Hemisferio Occidental de la Cámara Baja del Congreso de los Estados Unidos, presidido por el congresista Eliot Engel, demócrata por Nueva York.
Enríquez abrió su testimonio expresando que en Nicaragua “estamos en un proceso en el que (Daniel) Ortega está demoliendo nuestra Constitución, nuestras leyes y nuestras instituciones. En ese proceso, por supuesto, la libertad de prensa está en el camino. Para hacer todo esto (Ortega) necesita destruir a los medios de comunicación independientes”, dijo Enríquez.
El funcionario de LA PRENSA además destacó que si bien es cierto el gobierno actual no utiliza la “censura previa” como solía hacerlo en los años ochenta, los mecanismos utilizados actualmente al final tienen los mismos resultados.
No sólo Enríquez se refirió al caso de Nicaragua. Catalina Botero, relatora Especial para la Libertad de Prensa de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, dijo que el Gobierno de Nicaragua “convierten a los críticos en enemigos del Estado y cada vez hay menos espacios para la disidencia”.
Por otra parte Joel Simon, director ejecutivo del Comité para la Protección de los Periodistas (CPJ por sus siglas en inglés) afirmó que en Nicaragua “el Gobierno está llevando a cabo estrategias eficaces para marginar y hasta vilipendiar a los medios de comunicación utilizando o teniendo control de las instituciones, incluyendo el Poder Judicial, para llevar a cabo acciones legales en contra de los críticos”.
Simon dijo que la CPJ publicó un informe detallado sobre las actividades del Gobierno de Nicaragua. “Ortega ha sentado un precedente llamando a los periodistas hijos de Goebbels”.
- Enríquez no dejó pasar la oportunidad para hablar sobre el extraordinario negocio que Ortega usa para financiar su dictadura.
El presidente de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), Alejandro Aguirre, quien también testificó ante el subcomité, dijo que con los 400 millones de dólares que Ortega recibe y que usa para financiar grupos que muchas veces se vuelven violentos, pues definitivamente eso tiene un efecto en los medios críticos.
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Además de Botero, Simon y Enríquez, participaron en la audiencia el presidente de la SIP, Alejandro Aguirre, la directora para Centroamérica y México del Centro de Justicia y Derecho Internacional (Cejil), Alejandra Nuñ; y el director de la estación de televisión venezolana RCTV, Marcel Granier, clausurada por el presidente Hugo Chávez.
LO QUE OCURRE EN NICARAGUA
Durante la audiencia Enríquez explicó las diferentes formas en las que el gobierno actual limita la libertad de prensa y la libertad de expresión en el país.
En primer lugar mencionó la “política de secretismo y falta de transparencia” por parte del Gobierno que fueron expresadas en un documento secreto llamado “Estrategia de Comunicación”, que la primera dama Rosario Murillo envió a sus ministros a inicios del 2007.
En síntesis, consideró Enríquez, la estrategia que plantea el Gobierno para los medios independientes es el no acceso a la información, a pesar de que en el país está en vigencia una Ley de Acceso a la Información Pública que el Gobierno simplemente ignora.
“En la estrategia de Comunicación Murillo ordenó usar sus medios para difundir información y así evitar que el mensaje de ellos salga “contaminado”.
EL CASO DE LA RADIO Y LA TV
Otra estrategia que usan, afirmó Enríquez, es la instrumentalización del ente regulador del Estado, Telcor, para el control de la radio y la televisión.
“Usando esta oficina ellos han sido capaces de eliminar cualquier crítica de la televisión”.
El jefe de Redacción de LA PRENSA durante su ponencia citó algunos ejemplos concretos como el del comentarista político Jaime Arellano, a quien por presiones políticas lo sacaron del Canal 10 de televisión. Arellano empezó su programa nuevamente en el Canal 2, pero no duró ni siquiera tres meses al aire.
Asimismo citó el caso de Radio La Ley, que pertenecía a un fuerte crítico del Gobierno y que ni siquiera se les permitió salir al aire.
EL PODER DEL DINERO
Enríquez también explicó que a través de los fondos que Ortega maneja a su discreción y que provienen del negocio petrolero que encabeza Albanisa, ha podido incluso comprar canales de televisión, como fue el caso del Canal 8 a inicios de este año. “Ese canal ahora se ha convertido en un vocero más de Ortega y vale la pena recalcar que no pertenece al Estado, sino que es manejado por los Ortega”.
PUBLICIDAD CERO PARA CRÍTICOS
Por otra parte, Enríquez mencionó que otro mecanismo de presión ante los medios independientes es el presupuesto destinado a publicidad.
“El Gobierno está usando el presupuesto de publicidad, el cual es controlado por (Rosario) Murillo desde enero de 2007, para no dar publicidad a los medios críticos al Gobierno. Esta estrategia ha ocasionado el cierre de pequeñas estaciones radiales y nuevos programas, especialmente en el interior del país”, dijo.
Asimismo habló sobre la inconstitucional “Ley Arce”, mediante la cual a los Diarios se les obliga a pagar un impuesto en la importación del papel y otros materiales para la producción de los periódicos.
“A pesar que el artículo 168 de nuestra Constitución es claro en decir que esos materiales no pagan ningún impuesto de importación cuando se usan para la producción de periódicos y libros, la Ley impulsada por el ex comandante Bayardo Arce los obliga a pagar este impuesto”, explicó.
¿DEBERÍA SER LA OEA REFORMADA?
El congresista Connie Mack preguntó a los participantes si consideraban que la Organización de Estados Americanos (OEA) estaba promoviendo la libertad de expresión y la democracia en el hemisferio o si para lograr ese fin debe ser reformada.
Enríquez contestó al respecto que ese organismo regional debe sufrir una transformación total.
“De la manera que funciona actualmente para mí no es más que un club de presidentes, o sea que sólo actúa cuando un Presidente tiene interés en llevar un tema a la OEA”.
“Todos vimos cómo el señor (José Miguel) Insulza, durante la crisis en Honduras viajó a Managua para según él defender la democracia en ese país, pero lo que daba casi risa es que el señor Insulza exigía democracia mientras a su lado estaba Raúl Castro, quien todos sabemos ha sido parte de una dictadura de más de 50 años en Cuba”, concluyó Enríquez.
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