CORRESPONSAL/MADRIZ
De un certero disparo que impactó en su cuerpo fue muerto Donato Ramón Agurcia Espinoza, de 53 años, quien a eso de las 6:30 a.m. de ayer se habría enfrentado a tiros con varios agentes policiales que intentaban detenerlo en una de las calles de la ciudad de Ocotal, en el departamento de Nueva Segovia, informó el Comisionado Mayor José Dolmus López.
El Comisionado Mayor Dolmus López, Jefe de la Policía Nacional en el departamento de Madriz, dijo que la patrulla intentaba detenerlo, en cumplimiento a una orden de captura emitida hace un año por un juez de la ciudad de Somoto, ya que era acusado por el presunto homicidio en contra de Carlos Soza Trujillo, propietario de un restaurante de Somoto.
CAE EN TIROTEO
“Los compañeros policías lo mataron de un solo disparo porque él activó un arma de fuego que andaba y realizó tres disparos a los agentes que intentaban detenerlo en una de las calles de la ciudad de Ocotal, a eso de las 6:30 a.m. de este domingo”, explicó el jefe policial de Madriz.
Donato Ramón Agurcia Espinoza fue miembro de la Seguridad del Estado y fundador de la Policía Nacional en la década de los años 80, institución en la que fungió durante varios años como comandante (jefe) en la ciudad de Somoto.
EL CASO
A mediados del mes marzo del año 2009, Donato Ramón Agurcia Espinoza habría supuestamente dado muerte de dos disparos de pistola nueve milímetros a Carlos Soza Trujillo.
Versiones no oficiales aseguraban que el motivo del homicidio fue porque la víctima se negaba a reconocer la deuda de cien dólares que tenía con Agurcia Espinoza, por el alquiler de una casa en la que funcionaba un restaurante propiedad Soza Trujillo.
Desde esa fecha, Donato Ramón Agurcia Espinoza había huido hacia el municipio de Ocotal, donde se ocultó un tiempo, pero meses después se entregó al juez de audiencia de la ciudad de Somoto, y su abogado defensor, Arsenio López, se comprometió a servir de garante en las medidas cautelares que se le impusieran mientras se iniciaba el juicio oral y público. Pero a los pocos días huyó.
Ver en la versión impresa las páginas: 6 B