Hace 25 años el Grupo Latin American Financial Services (Lafise) nació con un capital de 75 mil dólares. Actualmente su patrimonio supera los 15 millones de dólares y se ha consolidado como uno de los grupos empresariales más importantes de la región centroamericana.
Los activos de este grupo, compuestos por una docena de empresas, superan los dos mil millones de dólares, de los cuales unos 1,200 están en Nicaragua. Roberto Zamora Llanes, presidente del Grupo Lafise, explica que han decidido invertir “más agresivamente” en Nicaragua, “porque es el país con que nos sentimos más cómodos, sin menospreciar a ninguno de los demás países”.
En Nicaragua, cuenta, tienen un sistema de integración financiera, donde está instalado un puesto de bolsa, una almacenadora de depósitos, tienen compañía de seguros y un banco. “Entonces tenemos toda la estructura financiera, podemos darte desde una tarjeta de crédito hasta un financiamiento a tasa fija a 25 años plazo… Te podemos dar desde 3000 dólares para préstamo de pymes (pequeñas y medianas empresas) hasta 20, 30 ó 40 millones de dólares”.
Zamora sostiene que los planes del Grupo es continuar invirtiendo en Nicaragua, a pesar de los conflictos políticos que abundan en el país, o del gobierno que esté.
¿Cómo inició el Grupo Lafise?
La idea inicial comenzó en 1984, estando en Caracas, Venezuela. Veíamos desde Caracas que la región de Centroamérica estaba inmersa en grandes cantidades de conflictos… Había una escasez enorme de dólares, había controles de cambio, eso hacía que la escasez fuera grande, eso hacía de que la actividad económica fuera muy reducida y que los bancos corresponsales no le estuvieran prestando plata… entonces vimos una oportunidad interesante de formar lo que sería un grupo de mercados de capitales desde Miami a la región de Centroamérica. En junio de 1985 me fui a Miami con una idea, tres hijos, 75 mil dólares y nada más que una ventana de oportunidades de poder hacer algo en 10 meses, porque los 75 mil dólares se me podían acabar en los 10 meses.
Así fue que comenzamos Lafise y comenzamos haciendo operaciones de cambio y apoyando a compañías multinacionales… posteriormente comenzamos a negociar la deuda externa que los bancos tenían prestados a clientes en Latinoamérica, a gobiernos. En la década de los 70 hubo un auge en préstamos a gobiernos; había una teoría de que los gobiernos no quebraban, entonces era atractivo prestarle a gobiernos y fue así cómo los gobiernos de Latinoamérica se fueron endeudando por el crecimiento de los precios del petróleo de la época, y colapsaron todos, y al salirse todos los bancos a tratar de cobrar, colapsaron todas las economías latinoamericanas. De esa forma nosotros comenzamos a negociar la deuda externa de Latinoamérica y de Centroamérica. Comprábamos a descuento y la vendíamos a un margen y ésos fueron los inicios de Grupo Lafise.
¿Cuál es la empresa más grande del Grupo?
El banco (Banco de Crédito Centroamericano, Bancentro). Gracias a la confianza de los depositantes es el principal banco de Nicaragua, al día de hoy, y es uno de los principales bancos de Centroamérica. Es el que tiene mayor cobertura, a nivel de sucursales, en todo el país, con 65. Tenemos 140 sucursales en toda Centroamérica, además de que apoyamos a todos los sectores de la actividad económica.
¿Cómo explicarían el éxito logrado en tan sólo 25 años?
Primero ha sido un trabajo intenso, en el cual tomamos unos riesgos muy grandes, y esos riesgos muy grandes nos han pagado. Cuando yo vine a la región de Centroamérica nadie apostaba por Centroamérica y por muchos años nadie apostó por Centroamérica… realmente nosotros lo atribuimos a la decisión de tomar unos riesgos a la decisión de llegar a una región donde nadie creía y a una actividad intensa de trabajo.
¿Qué recomendación pueden dar a las empresas, pequeñas y grandes para alcanzar el éxito?
La principal recomendación que nosotros damos es hacer las cosas honestamente. Yo creo que eso paga. A uno se le presentan grandes oportunidades de negocios no necesariamente buenos y es ahí que uno debe cruzar esa raya y decir ‘esto no es bueno’, por ganarme unos reales más, voy a hacer esto. Ahí es donde realmente, creo yo, que ha sido una parte fundamental, porque la reputación se toma muchísimos años en crearla y muy pocos días en destruirla y nosotros hemos construido, durante los 25 años que tenemos de existencia, el máximo de que nuestra imagen, nuestra reputación, nuestro prestigio esté muy pero muy adelante. Para nosotros es más importante la palabra. Nunca le hemos dado vuelta a nadie. Nunca hemos engañado a nadie, nunca hemos perjudicado a nadie, tratamos de que la persona o el cliente que hace el negocio con nosotros realmente haga negocios, que sea un negocio para él y para nosotros.
¿En estos 25 años cuáles han sido los momentos más difíciles?
En términos de negocios siempre los momentos difíciles son cuando han habido las crisis, que han habido puntuales, que son la crisis de Rusia, la crisis de México, la crisis de Brasil, la crisis de Argentina, y la última, la más grande la que hubo en 2008. Basados en la experiencia pensamos que nos preparamos con niveles de liquidez sumamente altos, firmamos contratos de créditos con organismos multilaterales como el FMO (el Banco de Desarrollo de los Países Bajos), la Opic (agencia independiente del Gobierno norteamericano) a muy largo plazo, para poder soportar. Nos preparamos en todo el sentido de la palabra siendo más eficientes en los gastos, utilizando mejor la tecnología, entrenando mejor al personal, metiéndonos a negocios que fueran mucho menos riesgosos, saliéndonos de negocios que pudieran ser riesgosos, y hoy en junio de 2010, que estamos a las puertas de salir eventualmente de esta crisis, podemos decir que en el grupo no tuvimos crisis.
¿Cómo está su inversión en el sector agropecuario?
Nicaragua es eminentemente agrícola y ganadero, por lo tanto estamos distribuidos en todas las actividades agrícolas y ganaderas del país. Financiamos caña de azúcar, maní, sorgo, café, financiamiento ganadero… El sector (agropecuario) puede andar en un 25 por ciento del total de la cartera y eso representa el 60 por ciento del financiamiento agrícola y ganadero del país.
Para el ciclo agrícola que está empezando ¿cuánto tienen planeado colocar?
Tenemos planeado colocar unos 50 millones de dólares.
¿Se han visto afectados por el fenómeno de los No Pago?
No. Realmente ha sido muy marginal el tema de los No Pago, para el banco. Inclusive, convencimos a mucha gente de que no era una buena idea, porque era ponerse una condena prácticamente para el resto de su vida, el pertenecer a un movimiento de No pago, el cual hoy podía hacer que no pagaran, pero mañana nadie les va a dar financiamiento. Ésa es una mala idea y se la explicamos a cada uno de nuestros clientes y algunos que se metieron en el No Pago están pagando.
¿Desde hace poco la banca está invirtiendo en las mipymes, ustedes están haciendo lo mismo?
Este movimiento le está causando un daño demasiado grande (al sector de las mipymes), o sea, los recursos externos que se han detenido por el origen del movimiento de No Pago ha sido un daño importantísimo hacia ese sector. Así es que esperamos que esto se revierta pronto y que no se hable más de movimientos de No Pago, porque el daño al país es demasiado grande. Nosotros dependemos de muchos recursos que los organismos financieros que estaban entusiasmados financiando a este sector y hoy no hay muchas instituciones financieras interesadas en ese sector.
Recientemente se emitió la normativa de las tarjetas de crédito, que por sus características ha sido valorada como una medida de protección para los bancos, ¿qué piensa usted de eso?
Nosotros, en el tema de las tarjetas de crédito, no somos un banco agresivo, no tenemos un monto importante de tarjetas de crédito. El total de la cartera es muy marginal, de la cartera de Bancentro. Podríamos decir que es menos del 10 por ciento y básicamente no la hemos dado masivamente, básicamente ha sido para nuestros clientes, no es un tema de mucho impacto en el banco.
¿Cuáles son los problemas que enfrentan los bancos en el país?
El principal problema que enfrentan hoy los bancos es el exceso de regulación, creo que ése es nuestro principal riesgo, creo que eso es lo que puede poner en peligro la estabilidad misma económica y eso es lo que más nos preocupa.
¿Qué tipo de regulaciones?
Pues estamos aplicando las regulaciones como si Nicaragua tuviera los problemas que tuvieron (los bancos) en los Estados Unidos… el exceso de regulación puede también parar el crédito, porque están siendo tan estrictos con el tema del riesgo de crédito, por el cual a la banca se le va a hacer difícil prestar o colocar en personas que pueden representar un poquito de riesgo y en eso vemos el mayor riesgo, que la Superintendencia venga a imponer grandes cantidades de reservas, lo cual, pues, hace que el banco se contraiga de seguir dando créditos. Estamos saliendo de una crisis, o vivimos en una crisis, o estamos en un país en crisis, de inestabilidad, (hay clientes) que se atrasan y es normal que se puedan atrasar, pero ya el banco sufre un castigo muy grande porque ese cliente se atrasó.. no hay sistema perfecto y por el quererlo hacer tan perfecto, vamos a crear unas grandes imperfecciones.
Nicaragua es el país donde están invirtiendo más, pero ha sido un país que ha tenido mucha inestabilidad económica y política, ¿qué precauciones toman ustedes para cuidar su capital en un país tan inestable?
Nosotros estamos decididos y dispuestos a seguir apostando por Nicaragua; moriremos con las botas puestas, no dejamos de invertir por inestabilidad política o por no inestabilidad política; si la oportunidad de apoyar a nuestro cliente o hacer un negocio es buena, la vamos a hacer, y nosotros trabajamos con el gobierno que esté de turno. Nosotros somos totalmente apolíticos en ese sentido y siempre vemos que desde el día que abrimos nuestras puertas, en 1991, la inestabilidad política no ha desaparecido.
¿Ustedes recomendarían a cualquier empresa a no limitarse a invertir en el país por la inestabilidad política?
Yo lo que creo es que cada empresario lo que hace es medir su riesgo, lo que pasa en Nicaragua es que muchas veces el riesgo de hacer negocios es más alto, lo cual, tú lo cubres aumentando tus márgenes, que si fuera diferente el riesgo de todo tipo, fuera mucho más reducido, todos los costos fueran mucho más baratos. Normalmente el inversionista que se va a meter en Nicaragua o en Honduras, que se podrían decir que son los países que alguna gente podría considerar de más riesgos, pues tratarán de tener mayores márgenes de utilidades… Y no sólo eleva los costos, sino que desestimula el otorgamiento de crédito.
Ustedes que tienen presencia regional, ¿cómo ven a Nicaragua en materia de negocios respecto al resto de la región?
Nicaragua va macroeconómicamente bien para cualquier empresario o empresa que hace negocios regionales; Nicaragua es fundamental, no van a saltarse a Nicaragua y aquí es donde muchas veces yo le digo a empresarios en Nicaragua y en Honduras o El Salvador, que tienen recelo por el tema político, que si no vas a hacer tú el negocio, lo va a hacer alguien más… así, pues, que lo que tenemos que trabajar los empresarios es en mantener nuestro negocio, pasar estos sobresaltos que siempre hay todos los días, en toda la región.
¿Qué planes tienen para seguir ampliando el Grupo?
Estamos consolidando nuestras operaciones en los países. En lo inmediato lo que hemos hecho es ingresar al mercado colombiano con una oficina de representación, estamos en el proceso de hacer los análisis de abrir una oficina de representación en España, para aprovechar el Tratado de Libre Comercio entre la Unión Europea y Centroamérica, en la cual nosotros, con la experiencia de un grupo regional, podemos apoyar a empresarios centroamericanos que quieran exportar hacia la Unión Europea y viceversa… nosotros tenemos una ventaja competitiva importante, y es que nuestra estructura, nuestro pensamiento, es regional, así que vemos grandes oportunidades de negocios que vamos a empezar a desarrollar ahorita, comenzando el próximo cuarto de siglo.

El proyecto de las 500 mil computadoras
Desde el año pasado el Grupo Lafise creó la fundación Zamora Terán, que tiene como objetivo darle una computadora a cada niño del país que curse la primaria.
“Es una misión sumamente ambiciosa y agresiva, pero si no se sueña alto, no se llega alto”, expresa Roberto Zamora Llanes, presidente del Grupo Lafise.
Hasta la fecha han entregado unas 20 mil computadoras, y el resto tienen planeado entregarlas en los próximos tres años.
“Nosotros pensamos que Nicaragua podría cumplir su compromiso de las Metas del Milenio, de reducir la pobreza para 2015. Creo que lo único que le queda al país es esta herramienta de una computadora por niño, eso disminuiría los niveles de pobreza a niveles más aceptables”, agregó.
Con la ayuda de una docena de empresas se han distribuido las computadoras, con acceso a internet, en diez departamentos del país, incluyendo la Costa Caribe.
“En los colegios donde se han entregado estas computadoras la deserción escolar ha sido de cero, la asistencia a clases ha sido entre 95 y 100 por ciento, no se ha perdido una sola computadora, o sea, lo que hay detrás de la inteligencia de un niño es tan impredecible que realmente nos vamos a ir quedando asombrados”, continuó Zamora.
Según datos de la Fundación Zamora Terán, la matrícula para el ciclo escolar en curso en los colegios que ya tenían las computadoras aumentó entre un 28 y 33 por ciento.
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