KNYSNA, Sudáfrica/AP
La expulsión de Nicolas Anelka de la selección francesa en el Mundial por insultar a Raymond Domenech es el más reciente ejemplo de la incapacidad del técnico para lidiar con sus estrellas.
Domenech excluyó a Karim Benzema y Samir Nasri de la selección para deshacerse de los que identificó como problemáticos en el plantel que fracasó en la Eurocopa 2008, pero aún no consigue sacarle el jugo a un plantel que cuenta con algunos de los mejores futbolistas de Europa.
Francia perdió 2-0 ante México luego de empatar 0-0 con Uruguay en su debut, lo que dejó a “Les Bleus” al borde de la eliminación.
“Por supuesto que todo detonó”, dijo el extremo Franck Ribery el domingo a la televisión francesa. “Francia es la que sufre, yo estoy sufriendo”.
Los fanáticos franceses quedaron molestos cuando Domenech se mantuvo en el cargo después de la Euro 2008.
“Somos el hazmerreír del mundo”, dijo Ribery. “Estoy destrozado, porque ya no jugamos al futbol. La selección francesa es un sueño de la infancia, un honor, y desde la Euro 2008 estamos sufriendo”.
Domenech defendió la decisión de expulsar a Anelka al señalar que el delantero del Chelsea rechazó una oportunidad para disculparse.
Anelka fue expulsado el sábado, horas después que salió a relucir su diatriba contra Domenech en el entretiempo de la derrota del jueves ante México. El diario L’Equipe publicó el insulto.
“Le di la oportunidad para que se disculpara”, dijo Domenech al programa Telefoot de la televisión francesa. Pero el atacante “se negó y entonces respaldé la medida” que tomó la federación francesa de futbol de expulsar al jugador.
Domenech sostuvo que no existe una rencilla personal con Anelka, pero que la federación no tuvo otro remedio que marginar al delantero tras difundirse la noticia, ya que la situación había adquirido ribetes escandalosos.
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