Tras 21 años de haber implementado el Programa Nacional de Desminado Humanitario en Nicaragua, el Ejército no sólo lo dio por concluido anoche en un acto oficial, sino que también casi 12 millones de metros cuadrados del territorio nacional fueron declarados libres del peligro de minas.
El comandante en jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio César Avilés, dijo que de esa manera lograron reinsertar ese espacio geográfico a la actividad económica y productiva, con lo cual benefician de manera directa e indirecta a una población de 2.5 millones de habitantes.
“El Ejército de Nicaragua quiere informar a nuestro pueblo, a nuestras autoridades, a la comunidad internacional y a los países donantes, que hemos concluido el Programa Nacional de Desminado Humanitario”, dijo el general Avilés.
Los resultados de todo este trabajo, según contabilizó el jefe militar, fue la remoción y destrucción de 179,970 minas. También despejaron 1,029 objetivos minados, entre los que mencionó 70 puentes importantes, 378 torres de alta tensión, dos pistas aéreas, siete centrales hidroeléctricas y subestaciones, seis repetidoras de comunicaciones, 33 áreas cercadas por minas en diversos poblados y 533 campos minados en zonas fronterizas y litorales.
Igualmente quedaron libres de minas 313 kilómetros de la frontera norte con Honduras y 96 kilómetros de la frontera sur con Costa Rica.
Las minas, sembradas en 74 de los 153 municipios de Nicaragua, han sido retiradas.
El general Avilés explicó que Nicaragua como suscriptor de la Convención de Ottawa, entre 1992 y 2002, también destruyó 133 mil minas antipersonales que se mantenían en los arsenales del Ejército.
Con la finalización del Programa Nacional de Desminado Humanitario “estamos liberando de minas en registro no solamente a nuestro país, sino también a Centroamérica, convirtiéndola en la primera región en lograrlo en el mundo”, expresó el general Avilés.
Durante su intervención en un acto oficial anoche, en el que participó el presidente Daniel Ortega, el jefe militar dedicó especial reconocimiento a los 44 zapadores heridos y seis fallecidos en cumplimiento de la misión. Además citó 1,234 personas civiles lesionadas por minas, con las que se solidarizó al igual que con los familiares de 87 nicaragüenses fallecidos.
El presidente Ortega explicó que el programa costó más de 81 millones de dólares, de los cuales 15 millones de dólares los aportó Nicaragua. El mayor aporte fue de la comunidad internacional, en la que destacó la Organización de Estados Americanos (OEA).
Canadá felicitó a Nicaragua por “este extraordinario logro y elogia el valor de hombres y mujeres que arriesgaron sus vidas para limpiar Nicaragua de estos aparatos y otros explosivos de conflictos pasados”, afirmó el secretario canadiense de Estado para América, Peter Kent, informó EFE.
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