Paulino López Ocampo trabaja en el proceso de secar cacao en el centro de acopio, inaugurado este martes en Kuskawás, Rancho Grande. LA PRENSA/L.E. MARTÍNEZ M

Productores logran mejorar economía

Arelis López López, aún soltera y con cuatro hijos, apuesta a la mejoría económica de su familia con el cultivo del cacao, sin descuidar la producción de granos básicos para el autoconsumo en la parcela que posee en la comunidad El Achiote Central, del municipio de Rancho Grande, departamento de Matagalpa.

CORRESPONSAL/MATAGALPA

Arelis López López, aún soltera y con cuatro hijos, apuesta a la mejoría económica de su familia con el cultivo del cacao, sin descuidar la producción de granos básicos para el autoconsumo en la parcela que posee en la comunidad El Achiote Central, del municipio de Rancho Grande, departamento de Matagalpa.

Por ahora, López tiene tres manzanas de cacaotales en producción, más media manzana de árboles de ese rubro en desarrollo y acaba de sembrar otros 200, justificando que el cacao “sólo lo cortamos y lo vendemos en baba (granos recubiertos de mucílago) y tiene un buen precio”.

Además de ser amigable con el medio ambiente, el cacao produce todo el año y López asegura que en este mes, cuando los cacaotales acaban de florecer, corta entre 1 y 2 quintales por manzana cada 15 días, lo que le permite obtener ingresos con más fluidez.

En épocas de plena producción ella obtiene entre 7 y 10 quintales por manzana.

[doap_box title=»Para mejorar» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]
“Este centro de acopio de cacao obedece a esta visión al permitir a los productores reducir sus costos de transporte, mejorar la calidad, mejorar la eficiencia en la cadena, crear mayor valor agregado y así obtener mayores ingresos”, señaló.

Mientras tanto, Bill Weaver, representante de Lutheran World Relief, destacó que son los productores quienes hacen realidad el proyecto, el cual involucra a la familia, la comunidad, Gobierno municipal y organismos no gubernamentales.

[/doap_box]

AL CENTRO DE ACOPIO

Todo el cacao que produce, López lo entrega en el centro de acopio, de cacao en baba construido, en la comunidad San Francisco en la microrregión de San Antonio de Kuskawás, municipio de Rancho Grande, que fue uno de los principales escenarios de la guerra durante el primer gobierno sandinista y de la postguerra en la década de los noventa.

La construcción del centro costó casi 29 mil dólares aportados por la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID, por sus siglas en inglés), y ejecutada por los organismos Lutheran World Relief y Asociación para la Diversificación y Desarrollo Agrícola Comunal (ADDAC), a través del proyecto ACORDAR (siglas de Alliance to Create Opportunities for Rural Development Through Agro-enterprise Relationships) que ejecuta Catholic Relief Service.

220 BENEFICIADOS

Con el centro de acopio son beneficiados 220 pequeños productores de comunidades aledañas a Kuskawás, quienes tenían que caminar grandes distancias para poder comercializar el cacao; sin embargo, ahora un vehículo pasa por sus fincas en fechas establecidas para trasladar el cacao en baba hacia el centro donde es procesado bajo estrictos controles de calidad, explicó Benigno Loáisiga, presidente de la cooperativa Ríos de Agua Viva.

288x318_1276731063_matagalpa bn

Según el dirigente gremial, el centro de acopio cuenta con áreas para recepción del cacao, un horno de presecado que sólo usan cuando llueve demasiado, además de túneles de secado y bodegas.

Aunque la infraestructura fue inaugurada oficialmente este martes, los productores llevan un año trabajando con el centro y durante ese período ya han procesado cuatro mil 400 quintales de cacao en baba, explicó Jorge Brenes, director general del proyecto ACORDAR.

De acuerdo con Loáisiga, los productores beneficiados ahora ofrecen un producto con calidad homogénea a los compradores, lo cual les permite alcanzar mejores precios y más ingresos para sus familias.

Julio Terán, representante de USAID, mencionó que la estrategia de esa agencia es apoyar acciones “orientadas a mejorar la rentabilidad de los productores y de los negocios rurales en general”, mencionando entre éstas la asistencia técnica, transferencia tecnológica, apoyo con la comercialización e infraestructura productiva.

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí