Edgard R odríguez C.
Han pasado 28 años, pero me parece que fue ayer cuando el entusiasmo de los vecinos hondureños se extendía con intensidad hasta mi natal Condega, situada a 40 kilómetros de la frontera con ese país, que se alistaba para participar en el Mundial España 82.
Las poderosas emisoras HRN y Radio América, más Canal 5, que entraban con nitidez a nuestros hogares, bombardeaban con el júbilo catracho, cuyo plantel, de la mano de Chelato Uclés, había capturado su pase a su primera incursión mundialista.
Los detalles del equipo, que para esa época agregó a Gilberto Yearwood, quien militaba en el futbol español con el Valladolid, más Porfirio Armando Betancourt, quien jugaba en el Strabourg francés, se mezclaban con las promociones comerciales.
Y cuando llegó el momento de viajar a España, algunos hasta sintieron que algo de ellos iba también con los vecinos en su gira al Mundial. De modo que las expectativas por ver qué hacían, más que si podían ganar, eran enormes en toda la región norte.
Y objetivamente, no lo hicieron mal. Estuvieron a punto de derrotar al anfitrión España, que al final sacó un empate 1-1 después que Héctor Zelaya había puesto adelante 1-0 a Honduras. Y ante Irlanda, vino también otro empate a un gol.
Y cuando se acariciaba la posibilidad de sobrevivir a la primera fase, llegó un discutible penal decretado por un árbitro chileno, que le dio el triunfo 1-0 a Yugoslavia, marcando la salida de los catrachos, pero no lo hacían con la cabeza baja.
Veintiocho años después Honduras está de regreso a un Mundial. Y al igual que en la ocasión pasada, lo hace casi en carácter de equipo anecdótico, de esos a los que se sigue los pasos para ver cómo pierden, cómo deslucen.
Sin embargo, la mentalidad de los conducidos por Reynaldo Rueda, es otra. Intentan realizar una actuación decorosa, que al igual que los que fueron a España, se les recuerde con respeto.
Honduras es un equipo esforzado, que pasó trabajo para llegar al Mundial, y en el que resaltan algunos valores individuales como el veterano Carlos Pavón, David Suazo y Wilson Palacios, más Amado Guevara y otros que juegan en el extranjero.
En cualquier grupo, Honduras la habría tenido difícil, pero su estadía en la Copa se complica, al haber sido situada junto a España, Chile y Suiza. España es candidata a ganar el Mundial. Chile fue el mejor equipo en la fase clasificatoria en Sudamérica.
En ese contexto tratará de sobrevivir Honduras, pero aunque no lo hagan, ya han llegado hasta ahí, al Mundial. Ellos están en el hit parade, aunque sea por un momento.
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