CORRESPONSAL/BOACO
La coordinadora departamental de la Asociación de Mujeres Nicaragüenses Luisa Amanda Espinoza (AMNLAE), licenciada Noemí Martínez, dijo que hay problemas con la Ley de Paternidad y Maternidad Responsable, puesto que no se está ejecutando en las alcaldías.
“El pegón es que dicen que no hay dinero para dar a hacer los talonarios, porque es un juicio meramente administrativo donde el registrador de las personas es quien debe encargarse de llamar a los padres que niegan a sus hijos, hasta tres veces y si no llegan a los tres llamados, los tienen que inscribir provisionalmente (a los niños), ésa es la obligación, pero alegan que no hay dinero para dar a hacer los formatos”, dijo Martínez.
Declaró Martínez que el pasado primero de diciembre del 2009, un grupo de mujeres acudió ante el Concejo Municipal de Boaco, para demandar que se aplique la ley.
No obstante, dijo que ya han pasado seis meses y siguen esperando que a los niños se les restituya el derecho a ser reconocidos y a tener una madre y un padre, ya que en la práctica no se está efectuando.
Martínez dijo que las alcaldías son las encargadas de ejecutar la ley, “es un trámite meramente administrativo cuando los niños son negados por sus padres y para que fuera un tramite rápido y con celeridad se hizo ley, tenía que ser ejecutada por los registradores de las personas y no se está haciendo”.
DEPENDE DEL CSE
El responsable del Registro Civil de las personas, de Boaco, licenciado Antonio Jarquín, confirmó que la Ley de paternidad y maternidad responsable, no está en aplicación por disposición general del Consejo Supremo Electoral (CSE), porque no hay formatos especiales que contempla la ley y no se les da la documentación requerida, “su aplicación depende del Consejo Supremo y no de las alcaldías”, subrayó.
Resaltó que el Registro Civil es una área híbrida porque en el aspecto administrativo depende de la Alcaldía con el pago de los empleados y en el aspecto logístico se sujeta al CSE.
Cuando el papá no se presenta a reconocer a sus hijos, se tienen que inscribir con el apellido de la madre y allí es donde se afecta a los niños, porque quedan sólo con el apellido materno, manifestó Jarquín.
Ver en la versión impresa las páginas: 8 B