El Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Managua, monseñor Silvio Báez Ortega, defendió ayer que los sacerdotes católicos emitan exhortaciones sobre la política nacional, pero no que éstos actúen con fines político-partidarios, a propósito de la polémica suscitada desde el 4 de junio pasado, luego que el párroco de Dolores, Carazo, Neguib Eslaquit, recibiera en la casa de retiro que él dirige al presidente Daniel Ortega y su esposa Rosario Murillo para la realización de un acto gubernamental.
“Los obispos y los sacerdotes participamos de la política, pero no de la política partidista, que lucha por llegar al poder o por ejercerlo; por eso no ocupamos cargos públicos, por eso no militamos en un partido para llegar a conseguir el poder”, enfatizó monseñor Báez.
El padre Eslaquit era visto hasta principios de mes como uno de los sacerdotes más críticos sobre la moral de los políticos y sobre el gobierno de Ortega. Pero, tras el acto para el que recibió al mandatario, sorprendió declarando que éste se esfuerza por el beneficio de los pobres.
Eslaquit aseguró ayer en una entrevista concedida a Domingo, de LA PRENSA, que su opinión no cambió por ningún soborno o chantaje, sino por la superación de un resentimiento que acumuló desde el primer gobierno de Ortega en los años ochenta, cuando huyó del país.
Monseñor Báez aseguró que él habló con Eslaquit sobre la visita de Ortega a su parroquia en Carazo. “Yo he hablado con él, el viernes estuve en Carazo en la clausura del Año Sacerdotal, con todos los sacerdotes de Carazo, y pude hablar con él y me encontré al mismo sacerdote bueno, fiel, que me aseguró con sus palabras que el pueblo puede seguir confiando en él como sacerdote”, dijo Báez.
El Obispo Auxiliar pidió que no hay que “inflar más” el caso.
FELIGRESES OPINAN
Tania Carrión, una de las feligresas que asistieron ayer a la eucaristía en la Catedral de Managua, opinó que los sacerdotes pueden opinar, hasta cierto punto, “pero no necesariamente andar con los políticos”.
Para la joven los políticos solamente tratan de usar a los sacerdotes para que la gente crea que ellos están con Dios y que hacen las cosas bien, para así poder engañar a las personas que creen en los partidos.
Mirna Mercado, otra asistente, consideró que “si es por algo bueno, para que nuestro país camine por el buen sendero, está bien que los sacerdotes intervengan, pero si es para recibir beneficios no, porque son los pastores de nosotros, tienen que ver por el bienestar nuestro”.
Yanil Díaz, otro católico, opinó que Eslaquit es generoso en sus obras y si él se acerca a los políticos para satisfacer la necesidad de la gente, está bien, porque esa es la labor de la Iglesia.
A PESAR DE INSULTOS
Monseñor Silvio Báez aseguró ayer que está consciente del malestar que causan en algunas personas las exhortaciones que los sacerdotes hacen sobre temas políticos, pero justificó la necesidad de “dar luz a partir del Evangelio”. “Comentarios tan soeces, vulgares. Ya sé lo que me espera cuando salga en internet”, dijo.
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