Nicaragua tiene una capacidad real exportadora de al menos 5,000 millones de dólares anuales en mercancías, sin embargo sus ventas al exterior no llegan ni a 2,000 millones de dólares al año.
El ingreso de divisas es incongruente con los más de cinco acuerdos comerciales que el país ha suscrito en los últimos 10 años a nivel internacional.
El bajo volumen de ingresos de divisas del país refleja en parte el poco aprovechamiento que Nicaragua ha sacado en los últimos años a los acuerdos comerciales, que ha suscrito con países como la República de China Taiwán, Panamá, México y Estados Unidos.
Los volúmenes de exportación de Nicaragua son inferiores, incluso, a los de Honduras, que desde el 2007 supera los 2,350 millones de dólares.
Sólo las ventas al exterior de Costa Rica, el país vecino del sur, alcanzan los 9,000 millones de dólares, según cifras oficiales.
Las exportaciones de Guatemala alcanzan más de 4,527 millones de dólares y las de El Salvador, alrededor de 2,465 millones de dólares desde el 2007.
El titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), Orlando Solórzano, considera que el problema de Nicaragua es que, si bien tiene un alto potencial productivo, todavía no se explota en su totalidad esa ventaja.
Datos del Centro de Trámites de las Exportaciones (Cetrex) reflejan que entre el 2000 y el 2008 las exportaciones en toneladas métricas han crecido en un promedio de 9.64 por ciento.
Sólo en el 2008, Nicaragua reportó una caída de 3.06 por ciento en su volumen exportador con respecto al 2007. Ese año el país registró un volumen de 1,331 millones de toneladas métricas, inferior al año anterior, que fue de 1,373 millones de toneladas.
“Nuestra limitación es en la capacidad productiva. Tenemos una capacidad productiva limitada que va creciendo poco a poco”, apuntó.
Indicó que, si bien Nicaragua es un país altamente exportador de productos agropecuarios, lo que hace falta es darle valor agregado a la mercancía para generar más divisas e invertir en los sectores productivos.
Lo ideal sería, según Solórzano, producir alimentos agropecuarios y darles valor agregado para obtener mejores precios en el mercado internacional.
“Venderlos transformados, empacados e industrializados”, comentó el ministro al tiempo que reconoció que para eso se necesita financiamiento.
El gerente del Centro de Exportaciones e Inversión (CEI), Roberto Brenes, indicó que apenas cerca del tres por ciento de las exportaciones de Nicaragua se van con valor agregado, y entre esas incluye el café, la carne, algunas frutas y miel.
“Nosotros podríamos estar exportando en productos hasta 5,000 millones de dólares, pero para eso necesitamos mejorar nuestra capacidad productiva”, apuntó Brenes.
“Hemos hecho un excelente trabajo para mejorar nuestras exportaciones, pero tenemos mucho camino que recorrer porque, si nos comparamos con otros países de la región, todavía estamos muy atrás. Incluso Honduras exporta más que nosotros, y ya no se diga otros países”, afirmó.
Brenes mencionó, por ejemplo, que hay una gran sobredemanda en el mercado internacional de cacao y miel, y no se necesitaría promover la venta de estos productos; sin embargo, el país no cuenta con suficiente volumen de estos para aprovechar el mercado exterior.
BAJA PRODUCTIVIDAD CIERRA MERCADOS
La cooperativa de apicultores Ermenegildo Albisuris (Coaper-RL), de Boaco, es un ejemplo de ello.
- El Gobierno de Holanda apoyará este año a pequeños y medianos productores del país con un programa de financiamiento, para elevar sus capacidades productivas frente a la apertura del mercado de la Unión Europea.
Indicó que los proyectos de inversión, de las pymes y productores que sean seleccionados, recibirán una cuota del 50 por ciento del gasto total que implique la inversión.
Igualmente, el CEI está trabajando en un programa con la Unión Europea que permita a las pymes traer de esa región expertos que les vengan a asesorar en sus negocios.
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Hace cuatro años esta cooperativa estaba integrada por 57 apicultores de diversas zonas del país, que con mucha dificultades exportaban hacia Europa, principalmente a Bélgica e Italia.
“A veces no podíamos cumplir con el pedido de nuestros compradores, porque era mucha la cantidad y claro que eso nos entristecía”, comenta el productor y presidente de Coaper, Dimas José Pérez Amador, quien la semana pasada vino a Managua para conocer junto a otros 300 pequeños y medianos exportadores del país los retos del sector.
Debido a que los pequeños apicultores, dispersos en varias zonas del país, no podían cumplir con los volúmenes de miel que les solicitaban compradores de Italia y Bélgica, poco a poco la cooperativa fue desapareciendo, hasta quedar reducida a 12 productores.
El problema se presentó cuando los compradores, atrapados por la calidad de la miel, empezaron a pedir más de siete contenedores del producto.
“Era imposible cumplir”, afirma Pérez, quien señaló que si recibieran respaldo estatal “nuestra historia sería otra”.
Para completar cada año los siete contenedores que vendían en Europa, el pequeño apicultor cuenta que debían recoger miel de León, Boaco, Jinotega, Managua y Matagalpa.
“Nos tuvimos que quedar vendiendo nuestro producto al mercado local a través de intermediarios”, cuenta Pérez, quien dice que guarda la esperanza de volver a vender al mercado internacional.

En Coaper los productores sólo extraen de las colmenas la miel, pero no aprovechan otras ventajas comerciales que ofrece este tipo de negocios.
En El Salvador, los apicultores, además de vender la miel, también aprovechan los subproductos, como el polen y el propolio, el cual venden en los mercados internacionales para fabricar cosméticos.
En ese país se calcula que existen unas 75 mil colmenas, mientras que Nicaragua tiene 10 mil, especificó.
“Las colmenas no han sido sujetas de crédito, ningún banco nos ha querido financiar y por eso sólo hemos dependido de organismos de apoyo internacional que nos apoyan”, añadió.
El ministro Solórzano reconoció que otro obstáculo que enfrentan los productores es el acceso a tecnología, y es una barrera sobre la cual se debe trabajar en los próximos años de cara a los nuevos acuerdos comerciales que se están negociando.
Actualmente Nicaragua afina con Chile y Canadá otro tratado de libre comercio y se encamina a iniciar negociaciones con los países miembros de la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba).
A DAR MÁS VALOR AGREGADO
El presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), Enrique Zamora, afirmó que no se puede negar que los tratados comerciales, si bien no han elevado sustancialmente las exportaciones de Nicaragua, por lo menos han mejorado la inversión en el sistema agropecuario.

En los últimos años Nicaragua ha incursionado en la exportación de frijol molido y empacado, aunque todavía más del 95 por ciento se vende como grano crudo al mercado internacional. En el caso del café, menos del 10 por ciento se está vendiendo tostado y empacado.
También se está exportando leche líquida de larga duración, aunque los volúmenes exportables todavía son insuficiente para elevar los ingresos al país.
A criterio de Zamora, los productores tienen que mejorar su visión del mercado y no quedarse estancados en los “cuellos de botella” que tiene el sector.
El empresario recordó que mientras Nicaragua invirtió cerca de 10 años en conflictos y guerra durante los años ochenta, países como Costa Rica y Honduras, nuestros vecinos más cercanos, se dedicaron a invertir en sus sistemas productivos.
“En los años ochenta nosotros no produjimos absolutamente nada. Nuestra infraestructura se deterioró y no se construyó. Mientras nosotros estábamos en guerra, pues los otros países continuaron exportando y ésas son las ventajas que nos llevan nuestros hermanos centroamericanos”, comentó.
Zamora considera que Nicaragua puede superar su rezago productivo con “disciplina e inversión en la producción”.
En Nicaragua la producción nacional de alimentos agropecuarios crece a razón de un cinco por ciento anual.
Sobre la inversión anual del Gobierno en el sector agropecuario, el ministro de Agricultura, Ariel Bucardo, dijo que desconocía la cifra en ese momento, pero que la tenía en su oficina.
MÁS BARRERAS
Otras barreras que impiden que Nicaragua saque “el jugo” a los tratados comerciales, que tiene con varios países del mundo, son los obstáculos de infraestructura.
En ese sentido, Zamora y Brenes coinciden en que uno de los obstáculos que el país tiene que mejorar son los puertos marítimos.
Nicaragua no cuenta con un puerto en el Mar Caribe, situación que ocasiona que los exportadoras tengan que incurrir en mayores gastos para sacar sus productos a través de Puerto Limón, de Costa Rica, y Puerto Cortés, de Honduras.
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