BAGDAD/AFP
Hombres vestidos con uniformes militares y chalecos con explosivos lanzaron este domingo un sofisticado ataque al Banco Central de Irak matando al menos a 15 personas e hiriendo a 50, según fuentes de seguridad.
Esta es la primera vez que el Banco Central es objeto de un ataque de esta envergadura «que lleva la marca clara de Al Qaeda», declaró el portavoz del comandante militar de Bagdad, Qassem Atta.
Hacia las 15:00H locales (12H00 GMT), en momentos en que los empleados de la entidad salían del trabajo, hombres armados, cuya cantidad exacta no se conoce, tomaron el control del edificio situado en el centro de la capital iraquí, según un oficial de alto rango.
El ejército y la policía cercaron completamente la zona que era sobrevolada por helicópteros militares.
Quince personas, entre ellos tres miembros de defensa civil y guardias del banco, murieron y 50 personas resultaron heridas, afirmó Atta.
«El ataque fracasó y no lograron llevarse dinero del banco», precisó en declaraciones a la televisión.
Tres atacantes con cinturones explosivos se hicieron estallar cerca de la entrada central del banco tras un tiroteo con los guardias del banco. Otros dos hicieron detonar sus cinturones durante el ataque de otra entrada del banco, precisó Atta.
Este responsable, así como el ministerio de Interior, afirmó que los atacantes no tomaron rehenes contrariamente a lo que había indicado anteriormente un oficial de esa cartera.
«En la confusión del comienzo del ataque, los responsables creyeron que se tomaron empleados tomado rehenes pero esto no fue así», explicó un responsable del ministerio de Interior que pidió el anonimato.
El hecho se produce la víspera de la sesión inaugural de la instauración del segundo parlamento de Irak desde la invasión liderada por Estados Unidos en 2003 para derrocar a Saddam Hussein.
El Parlamento, formado tras las elecciones del 7 de marzo, debe elegir a su presidente, a sus dos adjuntos así como al nuevo presidente de la República que debe a su vez nombrar al jefe del bloque parlamentario mayoritario en la asamblea para que forme el próximo gobierno.
Pero los políticos y diplomáticos en Bagdad estiman que el bloqueo político en el que está el país no terminará antes de varias semanas ya que no se encontró aun un acuerdo global sobre la repartición de los puestos clave del Estado.
Aunque se impuso en las elecciones, el candidato laico Iyad Allawi se vería imposibilitado para formar el gobierno, tarea que recaerá en el próximo jefe de la nueva «Alianza nacional».
Esta está compuesta por las listas del primer ministro saliente Nuri Al Maliki y grupos chiitas religiosos, y representa la primera fuerza en el Parlamento.