El futbol soccer es el deporte universal de nuestro tiempo, el más jugado y observado de todo el mundo. Si la FIFA fuera un país, sería la decimoséptima economía del orbe, generando más de 500,000 millones de dólares anuales, con aproximadamente 300 millones de “habitantes” jugando futbol en ligas autorizadas por esta institución.
El impacto del Mundial sobre la economía sudafricana se estima será del orden de los 12,200 millones de dólares, de los cuales el 62 por ciento ya se comenzaron a generar y el 38 por ciento restante se concretizarán durante todo el 2010.
Mayor gasto público y privado en infraestructura, ventas de boletos, turismo y más consumo forman parte del meganegocio futbolero mundialista. Gobierno y sector privado han gastado millones de dólares renovando aeropuertos, caminos, sistemas de transportes, estadios y hoteles. Se generarán 600,000 empleos durante el mundial, dentro de los cuales, 159,000 permanecerán, después del mismo.
Se esperan 373,000 visitantes, con un promedio de 18 días de estadía en el país y un gasto per cápita de 3,900 dólares. La agencia estatal de turismo anunció que más de 9.6 millones de turistas visitaron el país en 2009; esta cifra deberá superar los 10 millones en el 2010 y la meta es alcanzar los 14 millones para el 2014.
Se venderán 3 millones de boletos y dentro de los estadios sólo se podrá consumir artículos de los patrocinadores oficiales. Afuera de los estadios, los artículos que se venderán serán sin marca, es decir genéricos. Los aficionados sudafricanos, por ejemplo, sólo podrán disfrutar de hamburguesas McDonald’s, en los estadios, en lugar de carne y pap —un pudín de maíz típico de aquel país—.
Se vendieron palcos hasta por 1.5 millones de dólares para 24 personas con derecho a 36 partidos de los 64 juegos del evento; los cuales tendrán una audiencia universal de 30,000 millones de personas a través de periódicos, televisión tradicional y 3D, celulares “inteligentes”, internet y en pantallas gigantes en las calles y lugares públicos (Fan Fest), como sucedió en Alemania, siendo el partido final el evento más visto en la historia de la humanidad.
El balón usado por primera vez en este mundial se llama “jabulani” en un lenguaje autóctono de Sudáfrica, el Bantu isiZulú (con el que se comunica el 25 por ciento de los sudafricanos), y destaca por sus 11 colores que representan a los 11 jugadores de cada equipo, a las 11 principales lenguas y a las 11 tribus más representativas del país; su nombre significa “celebrar”.
Adidas proveerá las pelotas y vestimentas para los juegos oficiales del torneo y patrocinará a 12 equipos, incluida la nación anfitriona, Sudáfrica, Grecia y el campeón europeo, España. El gigante Nike patrocinará 10 equipos y Puma otro tanto aproximadamente, incluida Italia, el actual campeón defensor.
¿Por qué el futbol es el deporte universal de nuestros tiempos? Una de las razones que se esgrimen es que es “barato” jugarlo. El desempeño de los países en el futbol no tiene mucha correlación con el desarrollo de sus economías. Un estudio de la consultora PricewaterhoseCoopers (PwC) llega a la conclusión de que las variables como el PIB per cápita o el tamaño de la población del país no son relevantes para saber quién ganará el Mundial. Ambas variables, en cambio, sí muestran mayor correlación cuando se trata de las Olimpiadas. En Beijing 2008 China y Estados Unidos ocuparon el primero y segundo lugar, respectivamente, con más de 100 medallas cada uno, siendo actualmente la segunda y primera economía del mundo, en este orden.
Por otro lado, el futbol despierta pasiones por su constante dinamismo en la cancha, pletórico de elementos no verbales que se traducen en imágenes universales de esperanza, dolor y victoria que trascienden las fronteras del idioma y de la cultura, proveyendo a las empresas patrocinadoras de una plataforma ideal sobre la cual construir conciencia de marca en los mercados de todo el mundo.
Treinta y dos naciones representadas en el Mundial han luchado desde finales del 2007 para participar en él y surgen victoriosas entre las 204 naciones que participaron en las eliminatorias, de 208 asociadas a la FIFA. Así se escribe la historia de este histórico evento que se gana en la cancha, generando goles con las piernas, para después contar sus millonarias ganancias con los dedos de las manos.
El autor es economista
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