MEXICO/AP/EFE
El presidente Felipe Calderón criticó los actos violentos contra mexicanos en Estados Unidos y exigió al Gobierno de ese país el castigo de los culpables de los recientes asesinatos de dos connacionales por parte de agentes de la Patrulla Fronteriza.
Pidió al gobierno estadounidense el establecimiento de protocolos confiables en la aplicación de la ley para evitar “estas muertes inadmisibles, derivadas, entre otras cosas, del uso abusivo de la fuerza en contra de los migrantes mexicanos”.
“El Gobierno mexicano está consternado y profundamente indignado por la muerte de dos connacionales a manos de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos”, señaló el mandatario en una declaración hecha durante el trayecto de su viaje a Sudáfrica para una visita de trabajo y participar en la inauguración de la Copa Mundial de Futbol.
“El segundo caso nos agravia especialmente, porque se trata de un menor de edad: Sergio Adrián Hernández, quien, además, fue ultimado con disparos de arma de fuego en nuestro propio territorio mexicano, en Ciudad Juárez”, manifestó Calderón.
La muerte del niño de 14 años, Sergio Hernández Huereca, la segunda de un mexicano a manos de autoridades estadounidenses en menos de dos semanas, expuso la desconfianza latente entre los dos países, y causó indignación entre los mexicanos que ven el deceso del adolescente en suelo mexicano como un asesinato.
El 31 de mayo pasado, Anastasio Hernández Rojas, un mexicano de 42 años, falleció después de haber sido golpeado y sometido a descargas eléctricas en medio de un procedimiento de deportación en la frontera entre California, Estados Unidos, y Baja California, México.
Tras la muerte del niño Sergio Hernández , un contingente de soldados mexicanos llegó al lugar y apuntó con sus armas a los agentes de la Patrulla Fronteriza al otro lado de la ribera, mientras varios curiosos les gritaban insultos y les lanzaban piedras y petardos, dijo Andrea Simmons, vocera del FBI. Afirmó que los agentes fronterizos fueron obligados así a retirarse.
VÍDEO
Un vídeo fue difundido ayer en el que un testigo filmó cómo un agente de la Patrulla Fronteriza disparó contra un grupo de cuatro jóvenes en Ciudad Juárez que le lanzaron unas piedras y corrían después para esconderse de los tiros, hecho en el que murió de un disparo en la cabeza Hernández, de 14 años.
“Exijo al Gobierno de los Estados Unidos una investigación profunda, imparcial, objetiva, que concluya con el esclarecimiento de los hechos y el castigo a los culpables”, sostuvo el gobernante.
El mandatario se mostró preocupado por “este surgimiento de violencia contra mexicanos que, además, se asocia con el surgimiento de otras expresiones antiinmigrantes y antimexicanas, recientemente, en los Estados Unidos”, en clara alusión a la aprobación de la ley SB1070 en Arizona, que criminaliza la inmigración ilegal.
PROTESTA DIPLOMÁTICA
El secretario (ministro) de Gobernación de México, Fernando Gómez Mont, se comunicó ayer con la secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Janet Napolitano, en la que le transmitió la condena del Gobierno mexicano por estos dos homicidios.
Además, Gómez Mont manifestó que México “hará uso de los instrumentos diplomáticos y legales a su alcance para que se esclarezcan los hechos”, señaló la Secretaría de Gobernación en un comunicado.
Para México es “inadmisible el uso injustificado de la fuerza letal en contra de nuestra población”, concluye la nota.
MUERTES AUMENTAN
De acuerdo con los registros de la Cancillería mexicana, los casos de mexicanos muertos o heridos por el uso de la fuerza de las autoridades migratorias estadounidenses se han incrementado, al pasar de 5 en 2008, a 12 en 2009, y a 17 en lo que va de 2010.
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