El pasado 21 de mayo, cuando fue juramentado por el Consejo Supremo Electoral (CSE) como diputado ante la Asamblea Nacional, Alfredo Gómez Urcuyo afirmó que “nunca votaría” por la reelección presidencial y que, de hacerlo, que le escupieran la cara. Sin embargo, ahora no descarta esa posibilidad.
“Hombre, hay que considerarlo, yo creo que hay bastantes consideraciones a ese respecto, hay que verlo, tendría que analizarlo”, indicó Gómez ayer, agregando que la reelección “quizás sí, quizás no” es buena.
Ante las críticas de diputados de la oposición, de que su acreditación es ilegal, Gómez Urcuyo dijo que eso le tenía “sin cuidado”.
“Se supone que son amigos míos, porque soy liberal, sigo siendo liberal antes que nada, pero la cuestión es que hay leyes en el país y aquí me nombraron a mí bajo los preceptos constitucionales, legales, y eso basta para que la Asamblea legislativa me reconozca”, respondió Gómez.
Reconoció que antes de que magistrados judiciales del gobernante Frente Sandinista (FSLN) emitieran la sentencia que lo incorpora a la Asamblea Nacional, fue consultado sobre el tema por el ex magistrado sandinista Rafael Solís, quien es primo suyo.
Aunque asegura que por el momento se mantendrá como diputado independiente, no descarta sumarse a alguna de las bancadas con las que se identifica ideológicamente, y hasta podría trabajar con la del FSLN si encuentra allí alguna simpatía.
Enfatizó en que hará quórum para que se aprueben leyes importantes, que permitan la llegada de fondos al país, aprobados por el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Gómez Urcuyo asistió ayer a la Asamblea Nacional para conocer dónde está ubicado su nueva curul, además de arreglar lo relacionado a su salario y beneficios otorgados a los parlamentarios. En todo momento estuvo acompañado por Rafael Figueroa, hermano del diputado sandinista José Figueroa, quien labora en ese poder del Estado.
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