Al son de bandas rítmicas, con disfraces, pancartas de colores y con toda la energía que puede ser transmitida por niños y jóvenes estudiantes, se realizó ayer la primera marcha para promover “un respiro para Tiscapa”.
“Ésta también es una marcha de protesta para que ya no se siga tirando basura a los cauces, para que ayudemos a que Tiscapa se mantenga viva, porque ahorita le llega mucha basura”, dijo claramente Silhi Balladares, una niña de diez años que, con sus dos colitas rizadas en el cabello, participó en la marcha a favor de la laguna cratérica, ubicada en el centro de Managua.
Silhi, quien formaba parte de la delegación de estudiantes de la escuela Rafaela Herrera, no era la única animada en la marcha ambientalista. Carlos Rojas, de 16 años, hasta era miembro de los “animadores” del Instituto Loyola, cuyos estudiantes también participaron en la marcha que le dio la vuelta a la laguna de Tiscapa.
“Si Tiscapa queremos salvar, botemos la basura en su lugar”, gritaba el estudiante de quinto año de secundaria en el Loyola, que además hizo énfasis en que la población debe tomar más conciencia sobre el buen manejo de los desechos.
PIDEN SANCIONES
A pesar de que la laguna de Tiscapa, de origen volcánico, es una área protegida y una reserva natural desde hace varios años, en sus aguas desembocan los residuos y aguas sucias arrastradas por los cauces que cruzan el barrio Jorge Dimitrov y Jocote Dulce.
En cada lluvia, ya se ha hecho costumbre que toneladas enteras de basura lleguen hasta la laguna, que también es patrimonio histórico. Además de los desechos sólidos, los manjoles ubicados en la zona cercana se rebalsan con facilidad, contribuyendo a contaminar aún más el ambiente.
“Precisamente por el estado actual de la laguna estamos pidiendo que se apliquen las leyes y normas ambientales en todo su rigor, que se condene a la cárcel a los que tiran la basura a los cauces y contaminan nuestro medio ambiente. Queremos que se apliquen medidas más fuertes para la protección de la laguna de Tiscapa y que se apliquen en contra de personas naturales o de instituciones”, indicó el presidente del Foro Nacional de Reciclaje (Fonare), Kamilo Lara.
Desde hace casi diez años los diferentes gobiernos municipales han aplicado varios mecanismos para reducir contaminación de la laguna. Sin embargo, ninguno se ha atrevido a desviar los cauces que contaminan el área y tampoco se han aplicado sanciones fuertes en contra de quienes afectan al cuerpo de agua.
Como parte de la campaña por Tiscapa, que empezó con la marcha de ayer, el Fonare también pretende sembrar unos dos mil árboles en los alrededores de la laguna. Se espera que las actividades de concienciación continúen en los próximos dos meses.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A