Por Loanny Picado
Enviada especial/ Johannesburgo
Una estatua del expresidente Nelson Mandela color cobre de casi cinco metros de altura se levanta en el centro de la Plaza que lleva su nombre, una de los lugares más famosos y visitados de Johannesburgo, donde en los últimos días se ha vuelto el lugar de reconcentración de los aficionados de las distintas selecciones participantes para este Mundial 2010.
Hoy jueves, la Plaza Mandela se tiñó de colores verdes y amarillos, las barras sudafricanas y mexicanas protagonizaron una competencia sana en los que la música, el baile, las frases de celebración hacían eco alrededor de toda la plaza.
“Cómo te sientes por el partido de mañana”, le pregunté a una aficionada sudafricana en medio de aquel festejo del que difícilmente se sostenía una conversación.
“Muy emocionada, apoyo a los jugadores, podemos sorprender y creo que es la oportunidad para demostrar lo bueno que somos en el futbol, ¡Viva Bafana, bafana!”, expresó en voz alta y llena de emoción.
Por el otro lado estaba la barra azteca, vistiendo sus típicos sombreros, vestidos con la camisas de su selección, uno de ellos luciendo la mascara del famoso luchador mexicano “El Santo”, los rostros pintados de colores y la tradicional animación:
-“Chiquitiboom, a la bim, bom, bam, México, México, ra, ra, ra”-, coreaban los aficionados.
Entre las cervezas y el frío de la noche, aparece otro sudafricano vestido con la bandera del país local, pero en sus manos cargo dos imitaciones de la Copa del Mundo. La fiesta aumentó su intensidad.
“Oe, Oe, Oe, Oe, campeón, campeón”, todo es un total festín lleno de música, bailes, una competencia y unión de dos culturas diferentes, pero que en ese plaza se unían por una sola pasión, el futbol.
La gente se aglomera cada vez mas en Plaza Mándela, la fiesta aún continúa, son las 8 p.m. en Johannesburgo y no da señales de acabar.
