BOSTON/AP
Kevin Garnett dice que se siente bien por “volver a la jungla”.
Los familiares cánticos de “¡Venzan a Los Ángeles!” que tantas veces retumbaron en el antiguo Garden de Boston volverán a escucharse a partir de este martes. Y los Celtics se podrán asegurar su 18 título de la NBA si derrotan a sus archirrivales en los próximos tres partidos como locales.
La mejor rivalidad de la liga vuelve a su sede de la costa este, quizás el escenario de los momentos más amargos de la carrera de Kobe Bryant, que perdió allí con los Lakers de Los Ángeles la final del 2008.
El segundo partido de la final es la noche de hoy. Los siguientes son el jueves y el domingo, todos en Boston.
Los Celtics empataron la serie 1-1 la noche del domingo al ganar 103-94 como visitantes. El base Rajon Rondo y el escolta Ray Allen se turnaron para castigar a los Lakers y Bryant no pudo detenerlos porque se metió en problemas al cometer demasiadas faltas.
Enojado, el 24 de los Lakers tuvo poco para decir luego del partido, cuando se refirió al cruce número tres. “Es el partido más importante. El primer partido fue el más importante, el segundo partido fue el más importante. Ahora, el tercer partido lo es”, dijo Bryant. “Es el próximo partido, así de simple”.
Es la primera vez desde el 2004 que la final está empatada tras dos partidos. Esa vez, los Pistons de Detroit se robaron una victoria en Los Ángeles y luego definieron la serie en casa. Fue la primera derrota de Bryant en una final.
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