ACAN-EFE
Miles de empleados públicos de Nicaragua protestaron hoy en Managua contra la «injerencia» del Fondo Monetario Internacional (FMI) sobre un bono salarial de 25 dólares mensuales, provenientes de la cooperación venezolana, que el Gobierno sandinista otorga a trabajadores del Estado.
A pie, en motocicletas y camionetas los miles de empleados, convocados por el sandinista Frente Nacional de los Trabajadores (FNT), recorrieron un poco más de un kilómetro de calles hasta culminar en la sede del FMI, en Managua, en una manifestación en la que se presentó un caos en el tráfico de vehículos.
Con banderas roja y negra del gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), los manifestantes corearon a su paso consignas contra el FMI, la oposición nicaragüense, los periódicos locales y vivas a una eventual reelección del presidente Daniel Ortega y al gobernante venezolano, Hugo Chávez.
La Policía Nacional no precisó el número de trabajadores del Estado que participaron en esa marcha, en la que no hubo incidentes, en tanto los organizadores se limitaron a decir de que fue «multitudinaria».
El secretario nacional del FNT, el diputado orteguista Gustavo Porras, declaró a periodistas que protestaron porque no aceptan la «injerencia» ni la «imposición» del FMI, que suspendió a inicios de mes pasado la cuarta revisión del programa suscrito con Nicaragua, que permitiría a Managua obtener un desembolso de 18 millones de dólares de ese organismo, de 108 millones que ha comprometido a este país.
El directorio del FMI suspendió esa reunión por retrasos en dos leyes, una sobre el seguro social, y dudas sobre el alcance del bono salarial de 25 dólares mensuales que el Gobierno sandinista comenzó a entregar la semana pasada, fuera del presupuesto, a 130.000 funcionarios con salarios menores a los 260 dólares al mes.
Ese bono salarial proviene de la cooperación venezolana que el Ejecutivo maneja fuera del presupuesto.
Ese incentivo ha sido cuestionado por la oposición y el empresariado local porque será gestionado fuera del presupuesto con el riesgo de generar inflación, lo que el Gobierno niega.
Porras, también secretario adjunto del Consejo Nacional de Planificación Económica y Social (Conpes), un organismo de consulta del Gobierno de Ortega y secretario general de la Federación de Trabajadores de la Salud (Fetsalud), aclaró que no están pidiendo que el FMI «se vaya» de Nicaragua, sólo que no se inmiscuya en los asuntos internos del país.
Anunció que continuarán protestando contra las injerencias del FMI, sin precisar fecha.
La manifestación de hoy arrancó con una hora de retraso al sur de Managua y culminó en las afueras del Banco Central de Nicaragua, donde también están ubicadas las oficinas del FMI.
En la movilización, que transcurrió con normalidad y acompañada de música testimonial y otros ritmos musicales, se desplegaron mantas y carteles con mensajes alusivos a favor del bono salarial y contra el FMI.
Algunos manifestantes también lanzaron morteros de fabricación artesanal, pese a que está prohibido por la ley, sin daños.
