TOKIO/AFP
El primer ministro japonés Yukio Hatoyama anunció oficialmente ayer su dimisión tras alcanzar impresionantes niveles de impopularidad en menos de nueve meses al frente del país, debido en parte a su desastrosa gestión del traslado de una base estadounidense.
Hatoyama es el cuarto jefe de Gobierno japonés que interrumpe su mandato en menos de cuatro años.
En una reunión de los principales responsables de su formación, el Partido Demócrata de Japón (PDJ), Hatoyama, de 63 años, declaró asimismo que solicitó la dimisión del secretario general del partido, el todopoderoso Ichiro Ozawa, inquietado varias veces por la justicia por financiación oculta.
“Dimito yo y he pedido asimismo a Ozawa que dimita”, declaró.
“La labor del Gobierno no ha sido comprendida por el público. Hemos perdido su escucha”, reconoció.
Citó dos motivos para su renuncia: la gestión desastrosa del traslado de la base estadounidense de Futenma, en la isla de Okinawa (sur), y los escándalos de financiación oculta que también salpicaron a su entorno.
El partido tiene previsto elegir al sucesor de Hatoyama mañana, viernes. El actual viceprimer ministro y titular de Finanzas, Naoto Kan, de 63 años, parece ser el candidato mejor situado.
Kan se reunió ayer con Hatoyama y según los medios de comunicación le comunicó su intención de presentarse a la sucesión.
El nuevo PDJ se reunirá para elegir nuevo presidente, que será sometido luego a votación en ambas cámaras parlamentarias el mismo viernes. El lunes se espera que el nuevo primer ministro presente su política y su nuevo gabinete.
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