Como “una prueba de fuego” para el juez Jaime Alfonso Solís calificó la dirigente del Movimiento Autónomo de Mujeres (MAM), Juanita Jiménez, el juicio oral y público en el caso de violación agravada en contra de la ex empleada de la Dirección General de Migración y Extranjería (DGME), Fátima Hernández.
El juicio oral y público que está programado para hoy, en contra del acusado Farinton Reyes, es para Jiménez “un caso emblemático”.
Jiménez señaló que han conocido que la defensa de Reyes ha presentado como coartada a tres testigos que aseguran haberlo visto en una fiesta de 15 años, que podría tratarse de “pruebas fabricadas”, porque no está en duda que hubo una fiesta de 15 años, “el punto es que él no pudo estar en los dos lugares a la misma vez”.
Además la defensa de Reyes presentará como prueba para alegar su inocencia una constancia extendida por una parroquia de Managua, donde se celebró el tedeum de la misa en acción de gracias por la quinceañera en cuya fiesta éste habría participado, “pero eso en estricto derecho no puede ser prueba (…), no es suficiente que haya habido 15 años, que haya habido fiesta, eso no está en discusión. Eso aquí es como querer crear una coartada entre las mismas amistades, para decir que no pudo estar en dos lugares a la misma vez”.
La defensa intenta demostrar que Reyes no abusó de Hernández porque él estuvo con ella hasta en la gasolinera de Ciudad Jardín. Pero Jiménez recordó que existen pruebas contundentes y científicas, como la de ADN, que respaldan el testimonio de la víctima.
En fechas recientes el juez Solís destacó su autonomía y que únicamente le obedece a Dios, a la Constitución de la República y a las leyes, por lo que la defensora de los derechos de las mujeres consideró que “están en juego sus palabras, es una prueba de fuego de su actuación…, todo mundo sabe de la fragilidad, de la vulnerabilidad del sistema de justicia”.
El secretario ejecutivo de la Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), Marcos Carmona, se mostró esperanzado en que en este caso prevalezca la justicia, sobre todo porque “ha sido evidente la constante violación a sus derechos (de Hernández)”.
“El sistema judicial debe estar a la par de la víctima (…), esperemos que mañana (hoy) se haga justicia”, dijo Carmona, quien demandó que igual debe ser la actuación para miles de víctimas cuyos casos corren el riesgo de quedar en la impunidad.
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