La repetición constante este fin de semana, en el oficialista Canal 4 de televisión, de la entrega del bono de 529 córdobas a soldados y policías, entre los miles de funcionarios públicos a los que está destinado, cumple un doble propósito en la estrategia por reelegirse del presidente Daniel Ortega.
Según el análisis de dos altos mandos militares en condición de retiro, el mandatario sandinista busca comprar las conciencias de los más pobres y lucir más fuerte ante sus adversarios.
“El presidente Daniel Ortega quiere sentirse más fuerte, quiere mandar la percepción de que tiene tranquilos al Ejército y a la Policía. Nunca es suficiente para sentirse más fuerte”, aseguró vía telefónica el ex jefe del Ejército, el general retirado Joaquín Cuadra Lacayo.
Para el ex jefe militar, quien dirigió al Ejército entre 1995 y el año 2000, el comportamiento de Ortega se asemeja al de sus antecesores, quienes buscaron el respaldo militar en situaciones de crisis, aunque es notoria la diferencia con el gobernante sandinista, que controla la Corte Suprema de Justicia y la Asamblea Nacional.
El ex jefe militar recordó al ex mandatario Enrique Bolaños (2002-2007), quien gustaba de colocar al Ejército y la Policía a su lado cuando tenía problemas en el parlamento.
Del ex presidente Arnoldo Alemán (1997-2002) relató incluso que era capaz de levantar “al que tuviera a su lado para colocarme, en un claro intento de dar el mensaje de que ‘estoy a la orilla de los militares y me llevo bien con ellos, me apoyan’. Cuando (el general Javier) Carrión (su sucesor en la comandancia militar) estuvo con Alemán un tiempo, no había viaje que hiciera al exterior que no lo llevara y no por eso (Carrión) era liberal”, explicó Cuadra.
Sin embargo, el general retirado Hugo Torres Jiménez, antiguo jefe de la Dirección para la Información de la Defensa (DID), consideró que la entrega del bono esconde el mensaje a los soldados de que “él les hizo el favor”.
“En vez de pasar el bono como una partida del Presupuesto, convertirlo en política de Estado, lo maneja de forma personal, con un alto grado de discrecionalidad, como un regalo de Daniel Ortega y no un derecho del trabajador. De esa forma trata de ganarse el aprecio, basándose en la pobreza de soldados. Es perverso”, lamentó Torres Jiménez.
Torres Jiménez, miembro del Movimiento Renovador Sandinista, hizo un llamado a los militares para que sepan discernir las intenciones presidenciales.
Para él, mantener contentos a los soldados es parte de un plan, en el que Ortega busca una reforma constitucional a la brevedad para garantizarse una posible reelección, que certificaría un Consejo Supremo Electoral dócil, presidido otra vez por el magistrado Roberto Rivas.
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