El asesor para Asuntos Económicos de la Presidencia, Bayardo Arce, intentó anoche deslindar responsabilidades del Gobierno al afirmar que la entrega del bono-regalo a unos 120 mil trabajadores del Estado no es la razón por la que el Fondo Monetario Internacional (FMI) suspendió la cuarta revisión del programa económico, sino la reforma tributaria y la del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social (INSS).
Luego de una reunión entre empresarios y el Gobierno en el Incae, Arce afirmó que “el Presidente le ha hecho ver a los empresarios que los trabones fundamentales con el FMI no están alrededor del bono. Nosotros tenemos muchas cosas pendientes, el Fondo Monetario está esperando una reestructuración de la Seguridad Social para que a todos ustedes se les suba la edad de jubilación y se les baje las jubilaciones que es lo que se está haciendo en Europa. El Fondo espera la reforma tributaria, la ley que paramos”.
La versión de Arce, sin embargo, se contradice con las declaraciones del representante del FMI en Nicaragua, Gabriel Di Bella, quien afirmó el pasado martes que ese organismo continúa esperando que el Gobierno nicaragüense explique el impacto que tendrá en la economía la distribución de ese bono.
Arce afirmó que hasta la fecha el Gobierno desconoce los mecanismos con los que va a distribuir entre los trabajadores los 529 córdobas, aunque casi juró ante los medios de comunicación que no iba a ser a través del Presupuesto o mediante las estructuras del Estado.
El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, afirmó que durante ese encuentro que sostuvieron con Ortega le solicitaron que agilizara la revisión de la cuarta revisión del programa para garantizar la estabilidad económica del país.
Aguerri dijo que el tema de la reforma fiscal y al Seguro Social se discutirá el próximo año.
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