Madrid/EFE
La vicepresidenta primera del Gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, indicó hoy que la UE no llegó a invitar formalmente al presidente de Honduras, Porfirio Lobo, a asistir a la cumbre UE-Latinoamérica cuando varios países sudamericanos que no reconocen su legitimidad vetaron su presencia.
De la Vega explicó el episodio que llevó a Lobo a declinar su participación en la reciente cumbre UE-América Latina y Caribe (ALC) celebrada en Madrid, durante una intervención de la vicepresidenta ante la Comisión de Asuntos Iberoamericanos del Senado español para informar de los resultados de esa reunión celebrada la semana pasada.
Según De la Vega, cuando países como Brasil, Venezuela, Bolivia o Ecuador expresaron su rechazo a la presencia de Lobo en la cumbre, «no se había producido todavía la invitación», porque se estaba analizando si había consenso a la hora de que Honduras estuviera presente entre los 60 países convocados.
Entonces, relató De la Vega, fue cuando Lobo, «con gran elegancia», aceptó participar sólo en la cumbre UE-Centroamérica que se celebraba al día siguiente, para no perjudicar a España.
«Es así. Él dice que no va a venir a la cumbre y luego se decide que venga a la firma del acuerdo (entre la UE y Centroamérica)», explicó la vicepresidenta.
Según la portavoz del Gobierno español, tampoco los países centroamericanos estaban de acuerdo en que Lobo estuviera en esa cita, pero España contribuyó a convencerles para que aceptaran a Lobo.
Los países que promovieron el veto no reconocen al presidente hondureño, al considerar que cuando tuvieron lugar las elecciones que ganó en noviembre, no se había restablecido el orden constitucional tras el golpe que derrocó a Manuel Zelaya el pasado 28 de junio.
Lobo llegó a confirmar el 28 de abril, tres semanas antes de la cumbre UE-ALC, que asistiría a esta cita después de que fuera invitado en marzo y de que el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, le dijera que se le estaba «esperando».
De la Vega valoró el papel que tuvo Lobo, al que ofreció hoy todo su apoyo para que logre la normalización democrática en su país.
En su opinión, «promover el aislamiento» de Honduras «no beneficia ni a la estabilidad del país, ni de Centroamérica».
La vicepresidenta confió también en que Zelaya pueda volver «pronto» a Tegucigalpa con el fin de que las cosas vuelvan a la normalidad cuanto antes.
El portavoz del opositor Partido Popular (PP), Dionisio García Carnero, criticó por su parte el «papelón» que el Gobierno español obligó a hacer a Lobo, al entender que sí se le había invitado antes de que algunos países sudamericanos le vetaran.
García Carnero instó al Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero a reconocer plenamente al presidente hondureño como ya hicieron países como Estados Unidos, Colombia o Perú.