LIMA/AP
El presidente Alan García afirmó hoy que se respetarán los derechos del líder indígena Alberto Pizango, quien anunció su regreso al Perú después de permanecer 11 meses en Nicaragua para evadir acusaciones penales por su presunta implicación en el 2009 en protestas que dejaron 33 muertos. Aludiendo a la preocupación expresada por su homólogo nicaragüense Daniel Ortega por la integridad de Pizango, García dijo que éste «está más seguro acá que allá (Nicaragua), porque aquí (en Perú) hay democracia auténtica, independencia plena del poder judicial».
«Aquí se respetarán los derechos y, como lo he dicho, esos son temas que solo el poder judicial puede tratar, no soy ni fiscal ni juez para determinar la situación procesal de una persona», declaró García a reporteros.
«No hay ningún animo dictatorial ni mesiánico, y sobre todo creo que las condiciones económicas y de alimentación son mejores aquí que allá, de manera que el señor Pizango estará más seguro aquí», agregó.
Ortega anunció ayer en Managua que Pizango decidió regresar a Perú «a riesgo de todo lo que le pueda pasar» y exhortó públicamente a García a «que respete la integridad física de Pizango, que no lo encarcelen y lo dejan librar su lucha justa».
Calificó a Pizango de «un valiente» y que «está dispuesto a enfrentar las consecuencias».
CANCILLER: ORTEGA ESTÁ MAL INFORMADO
El canciller José Antonio García Belaunde manifestó este miércoles que Ortega «está mal informado» con respecto a Perú.
«Este es un país democrático, las personas son iguales frente a la ley, el señor Pizango tiene demandas judiciales, tendrá que responder como cualquier ciudadano peruano. Yo no sé porqué Ortega hace esos comentarios, él está muy mal informado», dijo el canciller a la emisora Radioprogramas.
El jefe del gabinete Javier Velásquez saludó la decisión de Pizango de retornar a Perú y someterse a la justicia, que dijo, será «la que determinará su situación jurídica».
Seguidores de Pizango de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) dijeron hoy que barajan dos posibilidades tras el retorno de su líder a Lima: que lo detengan en el aeropuerto y luego sea trasladado al centro de requisitorias, o que no lo detengan.
Pizango dijo a medios de comunicación oficialistas en Nicaragua, que «he tomado la decisión de volver a mi país porque creo que ya esperé demasiado y hago este sacrificio enorme, que me ha costado y me cuesta».
El indígena peruano arribó a Managua en julio del 2009 luego ser acusado por el gobierno de García de los delitos de rebelión, sedición y motín por supuestamente haber azuzado protestas en la región selvática de Bagua.
En los violentos incidentes murieron 23 policías y 10 civiles a raíz de protestas de los indígenas que rechazan que se permita la explotación petrolera en tierras que consideran como un legado ancestral.